La periodista Chris McMillan se refirió al complejo presente que vive tras enfrentar un grave accidente de tránsito y una serie de complicaciones médicas que han mermado su salud. La comunicadora reconoció que esta situación la ha obligado a pedir ayuda económica a sus amigos y cercanos para cubrir las necesidades básicas de sus tres hijos pequeños.
Un deterioro físico tras múltiples intervenciones
McMillan explicó que ha debido someterse a tres procedimientos en su columna en un lapso de ocho meses. Según su relato, cuando pensaban en diciembre que el proceso de recuperación estaba llegando a su fin, un nuevo evento agravó drásticamente su condición. «Iba de copiloto con mi mamá y nos chocó un bus del Transantiago por mi puerta. Eso me abrió la hernia lumbar que estaba cerrada, y ahí me quedé sin piernas«, detalló.
La exfigura televisiva describió cómo su autonomía se desvaneció en poco tiempo. «Los últimos ocho meses como familia han sido una prueba tremenda. Perdí la movilidad del brazo, perdí la movilidad de las piernas. No me podía levantar, perdí toda autonomía», agregó. Cabe recordar que, anteriormente, en noviembre de 2024, la comunicadora fue protagonista de una polémica tras ser sorprendida hurtando artículos en un supermercado Jumbo del Mall Portal La Reina.
Impacto familiar y ayuda económica
El impacto financiero ha sido profundo, ya que su esposo ha tenido que dejar sus actividades para asumir el cuidado del hogar y de los niños. «Mi esposo ha tenido que estar en la casa, porque con neurocirugía y remedios muy fuertes, no he podido estar a cargo del cuidado total. Entonces, al final con una familia de cinco, con solo un ingreso, no hay de dónde sacar», confesó.
Ante este escenario, la periodista, quien hoy tiene 41 años, admitió haber recurrido a sus redes de apoyo. «He recurrido a chat de amigos, les he dicho ‘el que pueda’. Si alguna vez he solicitado ayuda, es porque no tengo para ellos. Y para mí, como mamá, asegurar su bienestar y su alimentación es lo más importante», sostuvo.
La lucha por la recuperación
Pese a haber utilizado silla de ruedas y bastón, McMillan mantiene una postura resiliente. «He ocupado silla de ruedas, pero siempre ha habido una voluntad de ‘no, no me la va a ganar’. Cuando se conversó la posibilidad de invalidarme, ahí salió mi parte más instintiva. Concentramos todas las terapias en lo que sea para sacarme de aquí, no como entré, sino como era antes», concluyó.