La eliminación del Bayern Múnich a manos del París Saint-Germain en las semifinales de la Champions League dejó una profunda herida en el conjunto alemán. El técnico Vincent Kompany no ocultó su indignación durante la rueda de prensa posterior al duelo en el Allianz Arena, donde las decisiones arbitrales fueron las grandes protagonistas de la jornada.
Para Kompany, el resultado final no debió ser condicionado por el desempeño de los jueces. El estratega cuestionó específicamente la sanción contra Konrad Laimer, quien fue amonestado por una supuesta mano que el entrenador asegura nunca haber visto en las imágenes. «Vi a dos equipos iguales luchar con todas sus fuerzas. Estas decisiones arbitrales no pueden decidir el resultado», sentenció.
La polémica arbitral en el Allianz Arena
El timonel del conjunto bávaro fue enfático al señalar que el equipo debe asumir responsabilidades en la derrota, pero marcó una diferencia sustancial respecto al criterio arbitral aplicado. Según sus palabras, no existe evidencia visual clara que respalde la segunda amarilla cobrada contra Laimer en un momento crucial del compromiso.
Como equipo, siempre hay que asumir la responsabilidad, ganes o pierdas. Tenemos una opinión completamente diferente. La segunda amarilla, al parecer Konrad Laimer, creen que tocó el balón con la mano, pero no veo ninguna imagen que lo demuestre. Quizás exista, pero yo no la vi.
El técnico recordó además que el club ya se había sentido perjudicado durante el partido de ida. Esta acumulación de factores negativos en los momentos decisivos provocó una notoria frustración entre sus dirigidos, quienes sintieron que la justicia deportiva no estuvo de su lado en esta llave de semifinales.
Mirada al futuro: ¿Ganará el Bayern la Champions?
Pese a la eliminación, Kompany se mantiene racional sobre el historial del club. El Bayern Múnich ha ganado este torneo en seis ocasiones y, como señaló el técnico, incluso las potencias como el Real Madrid suelen obtener el trofeo apenas una vez por década. El estratega se negó a cargar con presión extra tras lo ocurrido este miércoles.
A pesar del golpe, el exjugador aseguró que posee la capacidad mental para no estancarse en la decepción. Ya tiene la mirada puesta en la próxima temporada, confiando en que esos «detalles» que marcaron la diferencia ante el PSG logren jugar a favor de los alemanes en el futuro cercano. Mientras tanto, el equipo se prepara para cerrar el ciclo actual con la motivación intacta para los compromisos restantes.