El Ministerio de Hacienda ha generado una ola de críticas tras anunciarse la eventual reducción de $17.500 millones del Fondo de Emergencia Transitorio destinado a la reconstrucción de Viña del Mar y Quilpué. Este presupuesto fue diseñado para enfrentar los efectos del devastador megaincendio ocurrido el 2 y 3 de febrero de 2024, siniestro que dejó un saldo de más de 4.700 viviendas afectadas. A más de dos años del desastre, la ciudadanía y los actores políticos debaten sobre la gestión de estos recursos.
¿Qué pasará con la reconstrucción y el fondo tras la reducción?
La noticia ha sido recibida con escepticismo por parte de los damnificados. Jaime Mella, vicepresidente de la ONG Sobrevivientes, ha exigido explicaciones detalladas sobre el destino de este recorte. “Tampoco vemos avances reales en nuevas obras de reconstrucción en Viña del Mar y Quilpué. A esto se suma el recorte de más de $17.500 millones del presupuesto. Exigimos claridad, que se informe de qué ítem se sacaron estos recursos y por qué”, declaró el dirigente, enfatizando la falta de visibilidad en el proceso.
La defensa del oficialismo y las críticas de la oposición
Desde el oficialismo, el diputado Luis Sánchez intentó calmar las aguas argumentando que no se trata de una eliminación directa de fondos, sino de una proyección de subejecución presupuestaria. Según el parlamentario, la baja velocidad de ejecución de obras durante los meses de enero, febrero y la primera semana de marzo obligó a realizar este ajuste contable. “La verdad es que aquí no hay un recorte en los recursos del Fondo de Emergencia Transitorio propiamente tal”, aseguró, aunque reconoció que la Dirección de Presupuestos falló al comunicar esta medida.
En la vereda contraria, el diputado Luis Cuello calificó la decisión como un contrasentido frente al compromiso gubernamental con la emergencia.
El recorte en el fondo para las zonas afectadas refleja que el proyecto tributario del Gobierno es un engaño, un fraude a la fe pública. No se entiende que se diga que está orientado a la reconstrucción y, al mismo tiempo, se aplique un recorte multimillonario a un fondo destinado a ese fin.
Es importante considerar que el Fondo de Emergencia Transitorio representa una glosa extraordinaria aprobada por el Congreso Nacional por un total superior a los $800 mil millones. Actualmente, la incertidumbre se mantiene sobre si el Ministerio de Hacienda logrará acelerar el ritmo de las obras habitacionales y urbanas durante el resto del año o si este ajuste presupuestario terminará por ralentizar aún más un proceso que los vecinos ya califican como insuficiente.