La tensión en La Moneda escaló durante las últimas horas luego de que el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, realizara un severo llamado al orden tras las constantes controversias protagonizadas por el ministro de Vivienda, Iván Poduje. La situación se volvió insostenible tras un altercado en el Congreso.
El último episodio crítico ocurrió en la región del Bío Bío, donde Poduje protagonizó una airada discusión con parlamentarios. Según el diputado y presidente de la DC, Álvaro Ortiz, la conversación derivó en gritos, enfrentándose también con el diputado PS Antonio Rivas.
“Fue una situación que nunca me había tocado presenciarla con un ministro de Estado… No respeta nada, ni a nadie”, declaró Álvaro Ortiz a Radio Bío Bío.
La gravedad de los hechos obligó a que Ortiz acudiera a La Moneda, donde recibió disculpas formales por parte de los ministros Claudio Alvarado (Interior) y Jorge Quiroz (Hacienda). “Las hemos aceptado, porque con personas como el ministro Alvarado uno se puede entender y puede avanzar, pero no con las actitudes prepotentes, irresponsables y totalmente fuera de sí que ha tenido Iván Poduje”, sentenció el parlamentario.
¿Qué ha dicho el Gobierno ante la conducta de Poduje?
Esta no es la primera vez que Poduje acapara titulares. La semana pasada, el ministro mantuvo roces con los senadores Paulina Núñez (RN) y Alfonso de Urresti (PS), además de confrontar al ministro Jorge Quiroz por recortes presupuestarios en su cartera. En ese contexto, el titular de Vivienda lanzó una frase que causó revuelo: “Yo tengo un solo jefe. Se llama José Antonio Kast, el presidente de Chile. Él es mi único jefe”.
Ante estos antecedentes, García Ruminot abordó el tema en CNN Chile. “Somos un equipo, tenemos la obligación de ser equipo y todos tenemos que sujetar nuestra acción al interés superior de un buen gobierno. Ese es el llamado que les hago a todos mis colegas ministros… Es indispensable que nos ordenemos”, afirmó el secretario de Estado, admitiendo que las declaraciones de Poduje generan una “sensación de incomodidad”.
Sobre el conflicto con la presidenta del Senado, Paulina Núñez, el ministro de la Segpres defendió la actuación de la parlamentaria y sugirió que Poduje debió gestionar el problema mediante el diálogo directo: “No cuesta nada tomar el teléfono y decirle: ‘Senadora, juntémonos. Aquí se está produciendo un malentendido. Nunca ha sido esa mi intención’”.
Por ahora, la permanencia y el estilo de gestión de Poduje se mantienen como un foco de fricción constante. La pregunta que queda en el aire es si el llamado al orden de García Ruminot será suficiente para contener las diferencias al interior del Ejecutivo o si los roces con el Congreso seguirán marcando la agenda oficial en las próximas semanas.