Un brote de hantavirus ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias internacionales tras confirmarse casos dentro de un crucero que permanece anclado cerca de Cabo Verde. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó este martes que, hasta el 4 de mayo, se han contabilizado un total de siete casos de la enfermedad, de los cuales dos fueron confirmados mediante pruebas de laboratorio y cinco permanecen bajo sospecha.
La situación ha escalado en gravedad debido al fallecimiento de tres personas, mientras que otro paciente se mantiene en estado crítico y otros tres presentan síntomas de carácter leve. El cuadro clínico reportado por los afectados incluye fiebre, malestar gastrointestinal y una progresión acelerada hacia neumonía y síndrome de dificultad respiratoria aguda.
¿Es posible el contagio humano de hantavirus?
Lo que diferencia este brote de los patrones habituales es la sospecha de transmisión entre humanos. Aunque el virus se contrae tradicionalmente por contacto con roedores infectados, los expertos analizan ahora si el entorno del buque permitió un contagio directo entre pasajeros y tripulación.
Creemos que puede haber alguna transmisión entre humanos entre los contactos realmente estrechos.
Así lo afirmó Maria Van Kerkhove, directora de preparación y prevención de epidemias de la OMS. El organismo subrayó que, si bien existen antecedentes de contagio persona a persona en contextos muy específicos, este escenario es poco frecuente y representa el foco central de la actual investigación epidemiológica.
El origen y la respuesta sanitaria
El crucero, operado por Oceanwide Expeditions, zarpó originalmente desde Ushuaia con rumbo a África. Según los reportes, el inicio de los síntomas en los afectados se manifestó entre el 6 y el 28 de abril. Actualmente, a bordo permanecen 147 personas de 23 nacionalidades distintas, incluyendo ciudadanos de Reino Unido, España y Estados Unidos, además de tripulantes filipinos.
Las autoridades sanitarias trabajan ahora en varias líneas de acción simultáneas: la evacuación médica de los pacientes, su traslado hacia las Islas Canarias y el rastreo exhaustivo de contactos. Un punto crítico es el seguimiento de los pasajeros de un vuelo realizado el 25 de abril entre Santa Elena y Johannesburgo, utilizado por uno de los contagiados que posteriormente falleció.
Pese a la incertidumbre generada por la posible transmisión humana y la complejidad del traslado de los afectados, la OMS mantiene un mensaje de calma para la población general, asegurando que el riesgo de contagio a nivel global se mantiene en niveles bajos. El organismo continuará monitoreando el estado de salud de los pasajeros y las rutas de transmisión mientras el buque permanece bajo estricta supervisión.