El Gobierno dio un giro en su postura respecto a la formación profesional en Chile. La subsecretaria de Educación Superior, Fernanda Valdés, se mostró abierta a respaldar la propuesta para reducir la duración de las carreras universitarias tras reunirse con los diputados de la UDI, Sergio Bobadilla y Ricardo Neumann, integrantes de la Comisión de Educación de la Cámara Baja.
La iniciativa tiene su origen en una carta enviada a mediados de abril a la titular del Mineduc, María Paz Arzola. En dicho documento, los parlamentarios Bobadilla, Neumann y la jefa de bancada Flor Weisse, solicitaron crear una comisión asesora ministerial para debatir la extensión de las mallas curriculares actuales.
¿Por qué se busca acortar las carreras?
La propuesta busca que participen rectores, académicos y estudiantes para avanzar hacia un estándar similar al de los países de la OCDE. En dichas naciones, la formación se organiza en ciclos de tres a cuatro años, dejando etapas adicionales como magísteres o postgrados de carácter voluntario. Según los parlamentarios, este cambio es fundamental para disminuir la carga económica de las familias de clase media y optimizar los recursos del Estado en gratuidad y becas.
“Hemos acogido la inquietud de algunos diputados de la bancada de la UDI respecto de algo que se ha discutido durante los últimos días, que dice relación con el acortamiento de las carreras”, señaló la subsecretaria Fernanda Valdés.
Además, Valdés enfatizó que desde la subsecretaría ya se ha invitado a las instituciones a revisar su oferta académica. La autoridad manifestó la preocupación de que los programas de formación actuales “no están respondiendo a las necesidades que la sociedad hoy demanda”.
El impacto en el empleo juvenil
El diputado Sergio Bobadilla, presidente de la Comisión de Educación, calificó el avance como una “necesidad urgente”, argumentando que el ajuste no constituye un lujo, sino una medida clave para mejorar el sistema. Por su parte, el diputado Ricardo Neumann aportó un dato crítico sobre el escenario actual:
“El 16% de los jóvenes menores de 30 años con título profesional están sin trabajo, lo que significa que el cartón universitario está valiendo cada vez menos”, sostuvo Neumann. El legislador recalcó que esta reforma permitiría eliminar brechas de arrastre desde la enseñanza media y facilitar el paso de los estudiantes al mundo laboral.
Actualmente, el debate se encuentra en una etapa de apertura al diálogo institucional. La proyección apunta a una revisión profunda de la oferta académica nacional, lo que abre la interrogante sobre qué carreras serán las primeras en ajustar sus mallas y cómo reaccionarán las universidades frente a esta presión por la modernización del modelo educativo.