Una compleja situación atraviesa el sistema de becas en Perú. La ministra de Educación, María Esther Cuadros, informó ante la Comisión de Educación del Congreso que ha solicitado un presupuesto adicional de 119 millones de soles —equivalentes a 34 millones de dólares— para reactivar las convocatorias de programas clave para los estudiantes.
¿Por qué se detuvieron los procesos? Según explicó la autoridad, la falta de fondos obligó a priorizar la continuidad de los 283 beneficiarios actuales que cursan estudios en España, Estados Unidos y el Reino Unido. La ministra fue enfática al señalar que se trata de las becas más costosas para posgrado en el extranjero y reveló un dato crítico: cerca del 40% de los becarios no ha regresado de manera permanente al país, incumpliendo el compromiso adquirido con el Estado.
El destino de los fondos solicitados
La viabilidad de los nuevos procesos depende estrictamente de que el Ministerio de Economía y Finanzas incluya los montos en el proyecto de ley de crédito suplementario. La demanda se desglosa en 14 millones de soles (4 millones de dólares) para la Beca Bicentenario de posgrado y 105 millones de soles (30 millones de dólares) para la Beca 18, orientada a estudiantes de alto rendimiento en situación de vulnerabilidad.
Si nos dan esos 14 millones de soles, inmediatamente iniciaremos el proceso de convocatoria primero y de selección para la Beca Bicentenario.
En el caso específico de la Beca 18, el presupuesto solicitado busca incorporar a 5,316 nuevos postulantes, con el objetivo de alcanzar la meta de 10,000 beneficiarios, lo cual representaría apenas la mitad del plan original propuesto por el programa.
Cuestionamientos y proyecciones de Pronabec
El director ejecutivo del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec), Enrique Chon, profundizó en los problemas estructurales del sistema. El funcionario advirtió sobre tres puntos críticos: la asignación de becas a alumnos que no alcanzan el puntaje mínimo, una excesiva concentración del 73% de las becas en pocas instituciones privadas y la baja sintonía entre las carreras elegidas y las necesidades reales del mercado laboral peruano.
Respecto a la baja tasa de retorno de los profesionales becados, Chon destacó que solo un 32% de los beneficiarios de la Beca Bicentenario ha regresado al Perú para prestar servicios en el aparato público. Ante este escenario, el organismo propone alinear las disciplinas académicas con el Plan Nacional de Competitividad, fortalecer los mecanismos legales de retorno y establecer un sistema de seguimiento y evaluación permanente de los becarios. Mientras el Congreso analiza la partida presupuestaria, miles de estudiantes aguardan una definición para sus proyectos educativos a corto plazo.