La industria siderúrgica latinoamericana se enfrenta a una crisis sin precedentes, con un alarmante aumento de las importaciones chinas que está desplazando la producción local y debilitando las cadenas de valor industriales. Según datos de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), en los últimos 15 años las importaciones de acero terminado y semi-elaborado desde China han crecido un 233%, pasando de 4 millones de toneladas en 2010 a 14,1 millones de toneladas proyectadas para 2024.
Este fenómeno ha puesto en riesgo 1,4 millones de empleos directos e indirectos en América Latina, advierte Jorge Luiz Ribeiro, presidente de ArcelorMittal Brasil. «Es urgente fortalecer nuestra coordinación regional y buscar respuestas integrales, necesitamos estimular incentivos gubernamentales firmes y alineados regionalmente», expresó Ribeiro durante la inauguración de la Alacero Summit 2025, la mayor cumbre regional del sector.
Prácticas Comerciales Desleales y Exceso de Capacidad Global
Según Ribeiro, la industria siderúrgica latinoamericana se ve «obligada a revaluar inversiones, reducir la producción de plantas industriales y millares de empleos están siendo o ya fueron cortados» debido a la «fuerte presión» por el «exceso de capacidad mundial de producción» y el «agresivo avance de las importaciones por medio de prácticas depredatorias de comercio, principalmente de los productos oriundos de Asia».
Alacero también alerta que, según proyecciones de la OCDE, el exceso de capacidad mundial de acero llegará a los 721 millones de toneladas en 2027. «No tenemos cómo enfrentar solos prácticas de comercio desleal, como incentivos y subsidios estatales a fabricantes de acero de otras regiones. Estas prácticas tienen permitido que productos importados lleguen a nuestra región con precio abajo del costo, evidenciando carácter desleal de la competencia», advirtió Ribeiro.
Llamado a la Acción Coordinada a Nivel Regional
Para el académico brasileño Oliver Stuenkel, profesor de Relaciones Internacionales de la Fundación Getulio Vargas, la región enfrenta desafíos que no podrá superar si los gobiernos actúan de forma autónoma, citando como ejemplo los precios de productos que vienen de Asia y los aranceles impuestos por Estados Unidos.
En este contexto, Ribeiro enfatiza la necesidad de «restablecer las condiciones de igualdad y asegurar el desarrollo sostenible de una industria clave para el futuro de América Latina, porque no hay nación fuerte sin una industria fuerte». La cumbre de Alacero abordará temas clave como «mercados y geopolítica», «defensa comercial» y «innovación e Industria 5.0» para explorar soluciones integrales a esta crisis existencial.
El futuro de la industria siderúrgica latinoamericana y millones de empleos dependen de una respuesta coordinada y efectiva a nivel regional ante las prácticas comerciales desleales que amenazan su supervivencia.