Hacer ejercicio regularmente trae numerosos beneficios para la salud, pero también puede desencadenar algunas dolencias poco comunes e incómodas, según explica Adam Taylor, profesor de anatomía de la Universidad de Lancaster en Reino Unido.
En un artículo para The Conversation, el experto detalla 7 efectos secundarios extraños que pueden ocurrir durante la práctica deportiva, incluyendo sangrado anal, pezones sangrantes y hasta orgasmos involuntarios.
1. Sabor Metálico en la Boca
Este fenómeno se produce por el aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial durante el ejercicio, lo que puede causar la ruptura de pequeños vasos sanguíneos en la nariz. «Esto puede provocar una hemorragia nasal o que el líquido se desplace hacia la garganta, donde se percibirá el sabor a sangre», explica Taylor.
2. Sangrado del Ano y los Pezones
El sangrado anal se debe a «cambios en la distribución del flujo sanguíneo en el cuerpo durante el ejercicio». Esto causa una breve falta de oxígeno en los tejidos gastrointestinales, y cuando el flujo se normaliza, el rápido aumento de oxígeno puede dañar los vasos sanguíneos, provocando el sangrado. Según el experto, en algunos casos puede llegar a ser mortal.
Por otro lado, el sangrado de los pezones suele ocurrir simplemente por el roce de la ropa durante la actividad física. «Casi el 40% de las personas que corren más de 65 km a la semana afirman haber tenido ‘pezón del corredor'», señala Taylor.
3. Erupciones Cutáneas
El sudor puede causar erupciones en la piel durante o después del ejercicio. «Las células cutáneas muertas, la suciedad y los microbios pueden provocar que este sudor quede atrapado en los poros bajo la superficie de la piel. Esto puede provocar sarpullido por calor», explica el profesor. Estas erupciones suelen ser breves y desaparecer solas.
4. Uñas de los Pies Negras
Esto se conoce como «uña del corredor» y ocurre porque algunos deportes que ejercen más presión en los pies pueden dañar las uñas por el roce constante con el calzado, incluso causando que se caigan. «El uso de un calzado apropiado que evite que los dedos se froten y queden aplastados dentro del zapato reducirá el riesgo de que esto ocurra», recomienda Taylor.
5. Nariz que Moquea
Los mocos pueden ser causados simplemente por la respiración rápida durante el ejercicio, ya que «puede aumentar la cantidad de irritantes, residuos y microbios que ingresan al cuerpo a través de la nariz». Como respuesta, el cuerpo elimina estos residuos con los fluidos nasales.
6. Ojos Rojos
Ejercicios de fuerza, como levantar pesas, pueden causar daños estructurales en los ojos. En particular, lo que los médicos llaman «hemorragia subconjuntival». «Cuando nos esforzamos, nuestra presión arterial se dispara, y esta presión puede provocar la ruptura de los pequeños vasos sanguíneos en la parte blanca del ojo», dice Taylor. Esto deja manchas de sangre en los ojos, pero no daña la vista ni es doloroso, y puede sanar en semanas.
7. Coregasmos
Sí, el ejercicio puede inducir orgasmos, los expertos los llaman «coregasmos», porque pueden ocurrir mayormente por el esfuerzo de los músculos del core. «Las mujeres tienden a experimentarlos más que los hombres, pero no se sabe con qué frecuencia es más común, ya que los estudios son limitados», puntualiza Taylor.
Aunque estas dolencias puedan parecer extrañas, es importante tener en cuenta que no son comunes en la mayoría de las personas que hacen ejercicio. Sin embargo, es bueno estar informado sobre estos posibles efectos secundarios poco conocidos.