Mientras los grandes puertos como Chancay y Callao acaparan la atención mediática, un puerto más modesto pero eficiente ha captado el interés estratégico de Estados Unidos: Paita, en el norte de Perú. Esta alianza silenciosa pero geopolíticamente explosiva podría rediseñar rutas, mercados y flujos de poder en el comercio exterior peruano.
La relación comercial entre Paita y el puerto de Hueneme en California se ha fortalecido a través del programa Sister Ports del Departamento de Estado estadounidense. Este acuerdo busca transformar a Paita en un nodo comercial estratégico, tanto por su potencial exportador como por la oportunidad de diversificar las vías de intercambio hacia Norteamérica.
Ventaja competitiva en agroexportación
La clave de esta alianza reside en la ventaja competitiva que Paita y Hueneme tienen en el rubro agroexportador. Mientras las operaciones se concentran en el Callao, Paita es el primer puerto peruano en agroexportación. La oferta agrícola de la costa norte del Perú, que incluye productos como uvas, arándanos, mangos, limón, palta y banano orgánico, es el principal motor de este acuerdo.
Según el presidente de la Cámara de Comercio de Piura, Mateo Gómez, durante el último año, Piura exportó 3.600 millones de soles, de los cuales el 40% correspondió al sector agroexportador, con Estados Unidos como uno de los principales mercados.
Ruta marítima directa: un cambio paradigmático
Uno de los principales beneficios de esta alianza es la posibilidad de establecer una ruta marítima directa entre Paita y la costa oeste de Estados Unidos, evitando el transbordo en Balboa, Panamá. Esto reduciría el tiempo de tránsito de 16 a 7 días, lo cual es crucial para la competitividad de los productos perecederos.
Según Eduardo Cerdeira, CEO de Terminales Portuarios Euroandinos (TPE), «el tiempo de traslado con el transbordo en Centroamérica toma 16 días. Si fuese directo, serían 7, una reducción de la mitad. Son productos perecibles, cada día ahorrado los hace más valiosos».
Alternativa ante la crisis del Canal de Panamá
La cooperación entre Paita y Hueneme cobra aún más relevancia en un contexto internacional adverso, como la crisis hídrica que afecta al Canal de Panamá. Según el periodista Omar Mariluz, «el canal de Panamá está atravesando una de sus peores crisis hídricas en décadas. ¿La razón? El cambio climático. Las lluvias en la cuenca del lago Gatún que alimentan el canal han disminuido drásticamente. Y sin agua, no hay esclusas, y sin esclusas, no hay paso».
Esta situación amenaza el flujo de mercancía perecedera, lo que hace aún más valiosa la alternativa que representa la ruta marítima directa entre Paita y Hueneme.
Modelo de gestión privada y compromiso social
El puerto de Paita, administrado por TPE, se destaca por su modelo de gestión privada con respaldo de gigantes del movimiento internacional de carga, como DP World y el grupo turco Yildirim. Este respaldo institucional permite flexibilidad y eficiencia en la toma de decisiones, alejando al puerto del vaivén de fricciones diplomáticas y alineando sus metas comerciales con la lógica de las redes globales.
Además, Paita se distingue por su compromiso social, siendo el primer puerto peruano con un fondo social propio, constituido en 2012 y financiado con el 3% de los ingresos del terminal. Estos recursos han permitido a la provincia financiar centros de salud, escuelas, adquisición de insumos médicos y campañas de alimentación.
La integración de Paita y Hueneme representa una fase distinta en la competencia global por rutas, mercados y control de la cadena de suministros. La presencia estadounidense, frente a la influencia creciente de China en megaproyectos como Chancay, se fortalece en el norte peruano con la agilidad que otorga la colaboración entre actores privados y públicos, la eficiencia logística y la capacidad de adaptación a entornos cambiantes.