La carrera presidencial en Chile se ha convertido en un campo de batalla de narrativas, donde los candidatos y sus partidarios se acusan mutuamente de buscar notoriedad a costa de la sustancia. En el centro de esta disputa se encuentra la afirmación de la diputada Carolina Marzán, quien definió un eventual gobierno de José Antonio Kast como un «gobierno democrático dictatorial».
Marzán, candidata al Senado por el Partido Por la Democracia (PPD), argumenta que un triunfo de Kast, del Partido Republicano, significaría «retrocesos sociales» y que el candidato se plantea de forma «violenta y agresiva», con la intención de «derrumbar todo lo construido».
Por su parte, el presidente del Partido Republicano y aspirante al Senado, Arturo Squella, acusa a los candidatos del oficialismo de querer «tener algún momento de fama atacando al candidato que va primero» en las encuestas. Squella asegura que no caerán en las «provocaciones» de sus rivales, a quienes califica de «mentirosos» y «difamadores».
Esta batalla de narrativas refleja la profunda polarización que atraviesa la política chilena en vísperas de las elecciones. Mientras unos ven en Kast una amenaza a la democracia, otros lo perciben como el candidato que lidera las preferencias y al que hay que atacar para obtener visibilidad. La pregunta clave es si los votantes serán capaces de discernir más allá de estas acusaciones cruzadas y enfocar su atención en las propuestas concretas de los aspirantes a la Presidencia.
Marzán: «Sería un gobierno democrático dictatorial»
En una entrevista con Radio Bío Bío, Marzán fue enfática al calificar un eventual gobierno de Kast como «un gobierno democrático dictatorial». La diputada argumenta que el candidato republicano se plantea de forma «violenta y agresiva», con la intención de «derrumbar todo lo construido».
Según Marzán, un triunfo de Kast significaría «retrocesos sociales» y sería «muy duro y triste» para el país. La candidata al Senado considera que el aspirante presidencial del Partido Republicano representa una amenaza para la democracia chilena.
Squella: «Quieren tener un momento de fama»
En respuesta a las declaraciones de Marzán, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, acusó a los candidatos del oficialismo de querer «tener algún momento de fama atacando al candidato que va primero» en las encuestas.
Squella, quien también aspira a un escaño en el Senado, aseguró que no caerán en las «provocaciones» de sus rivales, a quienes calificó de «mentirosos» y «difamadores». El dirigente republicano considera que los ataques a Kast obedecen a un afán de notoriedad, más que a una crítica fundamentada.
La batalla de narrativas en la recta final
La confrontación entre Marzán y Squella refleja la creciente polarización que caracteriza la carrera presidencial chilena. Mientras unos ven en Kast una amenaza a la democracia, otros perciben en sus rivales un intento de desacreditarlo para obtener visibilidad.
En las próximas semanas, será clave observar si los votantes logran ir más allá de estas acusaciones cruzadas y enfocar su atención en las propuestas concretas de los candidatos. La capacidad de los aspirantes a la Presidencia de trascender la batalla de narrativas y ofrecer soluciones a los problemas del país podría ser decisiva en el desenlace de esta elección.