En una contundente declaración, el Ministro de Justicia, Jorge Gajardo, criticó duramente los recientes comentarios del candidato presidencial del Partido Libertario, Johannes Kaiser, quien aseguró que respaldaría un golpe de Estado si se dieran circunstancias similares a las de 1973.
Gajardo, militante del Partido Comunista, calificó estas expresiones como «devastadoras», afirmando que «lo que nosotros esperamos es que tengamos un cierto consenso de que la democracia y los Derechos Humanos son la base de nuestra convivencia pacífica, que nada justifica un quiebre democrático».
Llamado a Resolver Diferencias de Manera Racional y Pacífica
El Ministro hizo un llamado a que todas las fuerzas políticas partan de la base de que «nuestra convivencia pacífica, la forma de resolver nuestros conflictos, la forma de desarrollarnos como sociedad, es a través de la democracia y el pleno respeto a los derechos humanos y que ninguna circunstancia, para ningún sector político, justifica que haya un quiebre en la democracia».
Gajardo cuestionó la postura de Kaiser, señalando que «uno esperaría que a estas alturas, después de más de 50 años del golpe de Estado, todas las fuerzas políticas partamos de la base que nuestra convivencia pacífica, la forma de resolver nuestros conflictos, la forma de desarrollarnos como sociedad, es a través de la democracia y el pleno respeto a los derechos humanos».
Defensa del Partido Comunista
Ante las acusaciones de un «ambiente anticomunista», el Ministro Gajardo defendió a su colectividad, afirmando que «es muy importante que las ideas se puedan expresar en una sociedad» y que lo que se debe prescribir son «hechos, son acciones, son actos que vayan en contra de la democracia».
Gajardo matizó que «cosa distinta es que nosotros digamos, mire, aquí hay algún partido concreto que está haciendo acciones que van en contra de la democracia, eso son cosas distintas». Sin embargo, recalcó que «bajo ninguna circunstancia se puede estar proscribiendo partidos por la forma en que piensa».
El Ministro de Justicia dejó en claro que la democracia y el respeto a los derechos humanos deben ser la base de la convivencia, y que ninguna circunstancia puede justificar un quiebre en el sistema democrático, independientemente de las diferencias políticas.