En un momento de profunda emoción, la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo anunció este lunes la recuperación del nieto número 140, secuestrado durante la última dictadura militar en Argentina. Este joven, hijo de Graciela Alicia Romero y Raúl Eugenio Metz, fue identificado tras años de incansable búsqueda por parte de la organización y su hermana Adriana.
La historia detrás del nieto 140
Graciela y Raúl, padres del recién recuperado, fueron detenidos y encarcelados cuando la madre estaba embarazada de cinco meses. Ambos fueron brutalmente torturados y permanecen desaparecidos hasta el día de hoy. Su bebé nació en el centro clandestino de detención conocido como «La Escuelita» de Bahía Blanca, y fue sustraído de sus padres.
Adriana, la hermana del nieto, fue criada por sus abuelos Oscar y Elsa. Ella ha sido la principal impulsora de la búsqueda durante todos estos años, sin descanso, hasta lograr reencontrarse con su hermano. «Es un bálsamo para seguir a pesar de las circunstancias», expresó emocionada Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.
El trabajo incansable de Abuelas de Plaza de Mayo
Esta organización de derechos humanos lleva 47 años buscando a los nietos y nietas que fueron sustraídos de sus familias biológicas durante la dictadura. Según De Carlotto, aún quedan alrededor de 300 personas que desconocen su verdadera identidad. «Los vamos a encontrar gracias al trabajo que llevamos hace 47 años», afirmó.
El hallazgo del nieto 140 es un nuevo logro que reafirma el compromiso y la perseverancia de Abuelas de Plaza de Mayo. Su labor silenciosa, a pesar de las precarias condiciones en las que trabajan, ha sido fundamental para restituir la identidad de cientos de víctimas de los crímenes de la última dictadura argentina.