Mauricio Ojeda, diputado por La Araucanía, se encuentra actualmente en prisión preventiva por su presunta participación en el Caso Convenios, donde se le imputan dos delitos de fraude al Fisco. Sin embargo, a pesar de estar privado de libertad y no ejercer sus funciones parlamentarias, Ojeda continúa recibiendo su dieta mensual de $7.349.000 más viáticos.
Esta situación ha generado indignación entre la ciudadanía y algunos de sus colegas, como la diputada del Frente Amplio, Ericka Ñanco, quien considera que el simple hecho de estar «desaforado» debería ser suficiente para que Ojeda deje de percibir su dieta parlamentaria, calificándolo como «reírse en la cara de la gente».
Por su parte, el abogado defensor de Ojeda, Raúl Pérez, afirma que su representado es inocente y que la prisión preventiva se debe a una solicitud de la Fiscalía. Sin embargo, el secretario general de la Cámara de Diputados y Diputadas, Miguel Landeros, señala que Ojeda sigue siendo parlamentario, por lo que podría existir una rebaja o sanción de su dieta, aunque esta situación podría requerir una reforma constitucional.
Este caso pone de manifiesto la necesidad de revisar y fortalecer los mecanismos de control y rendición de cuentas de los representantes políticos, para garantizar que los recursos públicos se utilicen de manera transparente y en beneficio de la ciudadanía. La sociedad espera que la justicia actúe con firmeza y que se implementen las reformas necesarias para evitar que situaciones como esta vuelvan a ocurrir.