En el marco del emblemático Festival de Viña del Mar, los animadores Karen Doggenweiler y Rafael Araneda han mantenido una tradición que cautiva al público: el beso de bienvenida al inicio de cada noche. Sin embargo, esta vez, la esposa de Araneda, Marcela Vacarezza, decidió tomar cartas en el asunto y protagonizar su propia venganza.
Según relata la periodista Priscilla Vargas, quien captó el momento en cámara, Vacarezza se encontraba en el público cuando sus hijas la incitaron a «vengarse» del beso de los animadores. Fue así como la animadora se acercó a su amigo Cristián Sánchez, esposo de Diana Bolocco, y le dio un piquito frente a las cámaras.
«Estas dos niñas que yo tengo son bravas. Empezaron a decir: ‘¡Yapo, mamá! ¡Véngate!’. Fue idea de ellas», explicó Vacarezza entre risas en el programa Tu Día de Canal 13.
Una Venganza Divertida y Espontánea
Lejos de tomarse la situación con seriedad, Marcela Vacarezza asumió su «venganza» con humor y desenfado. «Bueno, yo no me quejo», dijo al besar a Cristián Sánchez, demostrando que se trató de un gesto espontáneo y sin mayores pretensiones.
Este inesperado beso ha generado gran revuelo en las redes sociales, donde los fanáticos del Festival de Viña han reaccionado con diversión y entusiasmo ante la ocurrencia de Vacarezza. Algunos incluso han bromeado sobre la posibilidad de que Sánchez se convierta en el «nuevo animador» del evento.
Un Momento Memorable en el Festival
Sin duda, el gesto de Marcela Vacarezza ha dejado una huella imborrable en esta edición del Festival de Viña del Mar. Su «venganza» ha demostrado que, incluso en los eventos más solemnes, hay espacio para la diversión y la espontaneidad.
Este episodio no solo ha entretenido al público, sino que también ha puesto de manifiesto la complicidad y el buen humor que caracterizan a la familia Araneda-Vacarezza. Una muestra más de que, en el mundo del espectáculo, las sorpresas siempre están a la vuelta de la esquina.