Las pérdidas millonarias por las inundaciones en los campos
El sistema frontal que azotó la zona centro-sur del país a finales de junio ha dejado estragos económicos en la agricultura. Según la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), las pérdidas ascienden a la impresionante cifra de $400 millones de dólares. Estas inundaciones han afectado gravemente los campos, generando un impacto negativo en la producción agrícola y poniendo en riesgo el suministro de alimentos en el mediano plazo.
La magnitud de los daños
El Ministerio de Agricultura ha confirmado que más de 100 mil hectáreas han sido afectadas directamente por las inundaciones, y otras 300 mil de manera indirecta. Estas cifras superan las estimaciones iniciales y demuestran la gravedad de la situación. El presidente de la SNA, Antonio Walker, respalda las cifras entregadas por Colliers, quienes estimaron pérdidas de $290 millones de dólares. Sin embargo, advierte que estas cifras podrían aumentar en un 30% o más si no se logra recuperar pronto los sistemas de riego y se afecta la producción que depende del agua en primavera.
Regiones más afectadas
Las regiones de O’Higgins y el Maule son las más perjudicadas por las inundaciones. Estas zonas son clave para la producción agrícola local, ya que representan el 28,6% de la producción de hortalizas y el 49,5% de la producción frutícola nacional. Además, gran parte de esta producción se destina a la exportación, lo que podría generar un impacto en el mercado internacional si no se toman medidas para apoyar a los productores afectados.
Daños a largo plazo
Según Rodrigo Gel, gerente del área de Campos Agrícolas de Colliers, los daños en el sector se seguirán manifestando en los próximos meses. Además de los problemas en los sistemas de riego, se han perdido plantaciones enteras arrastradas por los ríos. El exceso de agua y barro sobre las plantaciones también generará problemas en el futuro. Se estima que el daño promedio por hectárea en la Región de Valparaíso es de $2.000 dólares, en la Región Metropolitana llega a $3.000 dólares, y en las regiones de O’Higgins y Biobío se proyecta un impacto de entre $3.000 y $5.000 dólares por hectárea.
La urgencia de actuar
Una encuesta realizada entre los socios de Fedefruta reveló que el 66,7% de ellos ha sufrido algún tipo de daño debido al sistema frontal. La prioridad en este momento es despejar los canales de regadío y reparar la infraestructura de riego, lo cual puede incrementar los costos. Es fundamental brindar apoyo a las zonas más afectadas y proporcionar ayuda lo antes posible para mitigar los daños y garantizar la continuidad de la producción agrícola.
Conclusiones
Las inundaciones causadas por el sistema frontal han dejado pérdidas millonarias en los campos de la zona centro-sur del país. La agricultura ha sido duramente golpeada, poniendo en riesgo el suministro de alimentos a nivel nacional e internacional. Es fundamental tomar medidas urgentes para recuperar los sistemas de riego y apoyar a los productores afectados. Solo así se podrá mitigar el impacto de esta catástrofe y garantizar la seguridad alimentaria en el futuro.
Referencias:
– El Mercurio
– Ministerio de Agricultura
– Sociedad Nacional de Agricultura (SNA)
– Colliers
– Fedefruta