El presidente José Antonio Kast descartó un cambio de gabinete durante su gira por Europa, una decisión que no logró calmar las tensiones dentro del oficialismo. Mientras Chile Vamos mantiene sus críticas a la conducción política y al Segundo Piso de La Moneda, el Partido Republicano acusa oportunismo en las presiones para modificar el equipo de gobierno.
Las controversias aumentaron con las declaraciones del senador Rojo Edwards, quien manifestó sospechas sobre eventuales filtraciones desde el círculo cercano al mandatario, lo que generó reparos incluso en Renovación Nacional. El regreso de Kast a Chile estará marcado por esta discusión sobre la necesidad de ajustes en los equipos políticos, especialmente en el Segundo Piso.
Antes de salir de Madrid, el presidente intentó zanjar la polémica al reiterar que la designación y remoción de ministros es una atribución exclusiva del jefe de Estado. “No hay cambio de gabinete. Lo descarté ayer, lo sigo descartando y no sé por qué se genera tanta controversia”, afirmó.
Kast recalcó que “a los ministros los convoca el presidente y les pide dejar de participar en caso de que corresponda al mismo presidente, no a las distintas colectividades políticas”. Sin embargo, estas declaraciones no contuvieron los cuestionamientos de los parlamentarios oficialistas, que abrieron un nuevo frente de controversia.
“Hay muchos de nosotros que tenemos dudas de que ellos estén filtrando información para afectar a personas del propio gobierno cuando no les gustan”, sostuvo Rojo Edwards, senador independiente de la bancada de Renovación Nacional, en referencia al Segundo Piso de La Moneda.
Edwards también cuestionó la falta de experiencia política de algunos integrantes del equipo presidencial y sugirió revisar su composición. “Hay una gran cantidad de personas que no tienen experiencia política”, señaló, añadiendo que “lo que creo que debemos hacer puede ser reformular y rediseñar el segundo piso”.
Sus palabras encontraron oposición en su propia bancada. El diputado Eduardo Durán emplazó a Edwards a entregar antecedentes concretos para respaldar sus sospechas, advirtiendo sobre la gravedad de una eventual filtración. “Sería muy negativo que desde el Segundo Piso ocurran estas situaciones”, indicó, y pidió superar los problemas de coordinación del Gobierno.
La UDI defendió las atribuciones de Kast. La diputada Constanza Hube, aunque reconoció la gravedad de la crisis por la rebaja de condenas a responsables de delitos sexuales contra menores, defendió al ministro de Justicia, Fernando Rabat. “Obviamente, y esto lo hemos dicho en innumerables oportunidades, acá se ha cometido un error, un error grave, pero que no justifica una acusación constitucional”, afirmó, descartando una acusación contra el secretario de Estado.