El diputado de Renovación Nacional (RN), Diego Schalper, enfatizó la necesidad de ajustes en el equipo político del presidente José Antonio Kast. Según el parlamentario, tanto la conformación ministerial como el “segundo piso” de La Moneda requieren cambios urgentes, tras la crisis generada por las rebajas de condena que, a su juicio, evidenciaron problemas en la conducción gubernamental.
Pese a los rumores que lo posicionan como posible ministro, particularmente para la vocería de Gobierno, Schalper descartó unirse al gabinete en este momento. Afirmó sentirse “muy cómodo en el Congreso” y su intención es seguir contribuyendo desde ahí a impulsar los proyectos de ley del Ejecutivo.
“Yo agradezco que algunos crean que puede haber algún tipo de espacio para eso, pero yo hoy día estoy muy cómodo en el Congreso”
El diputado sostiene que la situación en el Ministerio de Justicia es síntoma de un problema estructural más grande. “Lo que aquí ha ocurrido es expresión de un desafío mucho más profundo que tiene que ver con hacer un rediseño de la gestión política del Gobierno”, señaló. Manifestó que dentro del oficialismo existe consenso sobre la necesidad de estos ajustes, dejando en manos del Presidente la determinación de los plazos y los nombres específicos.
Schalper también respondió a las críticas de sectores republicanos hacia Chile Vamos por demandar modificaciones al equipo de gobierno. “Algunos confunden la lealtad con obsecuencia. Nosotros, en cambio, creemos que la lealtad tiene que ver precisamente con hacer lo que corresponde para que el Gobierno le vaya bien”, sostuvo.
En cuanto a las críticas al asesor presidencial Alejandro Irarrázaval, el diputado evitó pedir su salida directa, argumentando que la solución debe ser más amplia. Sugirió la incorporación de “más voces” al segundo piso para lograr una opinión “más diversa y más contundente”. Asimismo, instó a integrar personas con mayor experiencia política en el gabinete, precisando que no se trata solo de cuotas partidistas.
Finalmente, sobre la acusación constitucional contra el ministro de Justicia, Fernando Rabat, Schalper cuestionó sus fundamentos. Advirtió que un error político no equivale necesariamente a una infracción constitucional, diferenciando claramente entre la crítica política y la acción legal.