El Gobierno de Argentina, a través del canciller Pablo Quirno, desmintió haber recibido un pedido de explicaciones por parte de Brasil tras la salida del senador Flávio Bolsonaro del país sudamericano. Sin embargo, fuentes cercanas a la diplomacia brasileña confirmaron que sí hubo un encuentro para solicitar información. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro salió de Brasil en medio de investigaciones judiciales y con una solicitud de incautación de su pasaporte.
Quirno publicó en X que la información era “Falso. No hubo ningún pedido de explicaciones. No tomen dictado de una sola fuente”, aunque no negó la realización de la reunión. Desde Itamaraty, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, se confirmó que el encuentro con la encargada de negocios argentina en Brasilia, María Emilia Cortés, ocurrió el jueves por la tarde para “solicitar información” sobre el episodio.
La reunión se llevó a cabo en un contexto delicado, mientras Brasil investiga una posible colaboración argentina en la salida de Flávio Bolsonaro. Esta situación coincidió con la cumbre de cancilleres del G20 en Atlanta, donde Pablo Quirno y su homólogo brasileño, Mauro Vieira, compartieron mesa. A pesar de la tensa relación entre ambos gobiernos desde la asunción de Javier Milei, Vieira ha sido una figura clave en la estabilidad de los vínculos bilaterales.
Flávio Bolsonaro cruzó a Argentina el martes 27 de octubre a las 22:50 horas, por el puente internacional Tancredo Neves en Misiones, junto a su familia. Utilizó un pasaporte italiano. Cuarenta minutos después, abordaron un avión privado Gulfstream G400 de la empresa Baires Fly, que despegó de Puerto Iguazú a las 00:21 del miércoles 28 con destino a Guayaquil, Ecuador, para luego continuar a Miami, evitando así el espacio aéreo brasileño.
Previo a su salida, circularon versiones y desmentidas confusas. El asesor de Milei y jefe de la SIDE, Santiago Caputo, intentó desacreditar los reportes periodísticos en redes sociales. La Dirección Nacional de Migraciones también negó inicialmente el ingreso de Flávio Bolsonaro y su familia. Solo a las 2:01 del miércoles, ya con el avión despegando, el organismo emitió un comunicado confirmando el ingreso y embarque de los cuatro integrantes de la familia.
La presencia de Caputo en Misiones durante el operativo generó controversia, tras ser identificado por la policía provincial en un control vehicular. Esto puso bajo escrutinio tanto a la oposición como al oficialismo, salpicando también a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, de quien depende Migraciones.
En Itamaraty, la reunión con Cortés fue descrita como rutinaria para solicitar explicaciones, en línea con el protocolo diplomático. La diplomática fue recibida por el embajador João Marcelo Galvão de Queiroz.