El canciller Francisco Pérez culminó una visita de tres días a Punta Arenas en medio de cuestionamientos por la limitada presencia estatal en el extremo sur del país. Durante su estancia, Pérez sostuvo encuentros con autoridades locales y regionales de Magallanes, y participó en el inicio de la temporada antártica.
La gira también se vio marcada por la creciente tensión diplomática con Argentina debido a la inminente reactivación de una ruta comercial marítima que unirá Punta Arenas con las Islas Malvinas.
En la capital de Magallanes, el ministro de Relaciones Exteriores se reunió con figuras clave como el gobernador Jorge Flies, el alcalde Claudio Radonich y representantes de las Fuerzas Armadas. Su agenda incluyó conversaciones con alcaldes de diversas comunas de Magallanes y parlamentarios locales, buscando entender las necesidades de la región y fortalecer su conexión con la política exterior chilena.
Un punto destacado de la visita fue el lanzamiento de la 63ª Expedición Científica Antártica. Esta iniciativa, que se desarrollará entre noviembre y marzo, contempla cerca de 50 proyectos y la participación de más de 150 investigadores. La campaña incluye trabajos en puntos estratégicos del continente blanco, como el glaciar Unión y la renovación de la base científica Profesor Julio Escudero.
“Fue muy importante esta reunión, porque es casi la primera que tenemos los alcaldes con un ministro de Exteriores, así que fue muy productiva y, por cierto, con esta mirada antártica y también el rol del estrecho de Magallanes en el futuro, no solamente de Chile, sino del mundo”, resaltó el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, quien valoró el diálogo generado.
Sin embargo, la gira no estuvo exenta de críticas. El diputado Carlos Bianchi (Bancada PPD e Independientes) lamentó que el canciller no coordinara una reunión conjunta con todos los parlamentarios de Magallanes para abordar los problemas regionales de manera transversal. “Lamentar que el canciller no haya unificado criterios en reuniones que haya podido tener coordinada y conjuntamente con todos los sectores públicos de la región; estas se hicieron por separado”, cuestionó Bianchi.
En contraste, el diputado Alejandro Riquelme (Partido Republicano) desestimó la noción de abandono estatal en Magallanes y llamó a las autoridades locales a enfocarse en los problemas ciudadanos, evitando polémicas políticas. “Si esto es abandono, ojalá estuviésemos así de abandonados. Magallanes necesita autoridades preocupadas de solucionar sus problemas, no de generar polémicas para desviar la atención”, afirmó Riquelme.
Otro eje de la controversia fue la reactivación de la ruta comercial marítima entre Punta Arenas y Puerto Stanley (Islas Malvinas), suspendida desde 2011. El buque chileno Danstar tiene previsto zarpar en diciembre, una operación que ha generado molestia en Buenos Aires por su posible vinculación con el proyecto petrolero Sea Lion, desarrollado en las islas bajo administración británica, cuya soberanía es disputada por Argentina.