La desafiliación de San Marcos de Arica ha generado un fuerte rechazo, llevando al gobernador regional de Arica y Parinacota, Diego Paco, a exigir la renuncia del directorio de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP). La controversia se intensificó tras conocerse que las oficinas del organismo en Peñalolén fueron clausuradas por una significativa deuda de patentes municipales.
Paco utilizó su cuenta de X para cuestionar la legitimidad de la ANFP. “Ya sabemos por qué la ANFP sacó a San Marcos de Arica: sus oficinas fueron desalojadas por una deuda de $172 millones en patente municipal de 16 años”, afirmó el gobernador, vinculando directamente la situación interna del organismo con su decisión sobre el club ariqueño.
¿Con qué autoridad administran el fútbol si no ordenan su propia casa? Exigimos la renuncia del directorio. El fútbol no se ensucia.
Sus declaraciones resaltan la doble vara que, a su juicio, aplica la ANFP al exigir rigor administrativo a los clubes mientras ella misma enfrenta problemas similares. Previamente, el gobernador había manifestado su apoyo a la institución local, señalando que “la región no está de acuerdo con la desafiliación de San Marcos de Arica. Esta decisión golpea a una ciudad que vive el fútbol con pasión y que pierde parte de su historia e identidad deportiva. Arica, los hinchas y los jugadores NO estarán solos”.
La medida de desafiliación fue dictada por la Primera Sala del Tribunal Autónomo de Disciplina de la ANFP, a raíz de una denuncia del propio organismo por supuestos incumplimientos administrativos y discrepancias en la información financiera presentada por el club del norte en relación con su capital de funcionamiento.
Actualmente, el club San Marcos de Arica se prepara para presentar una apelación ante la Segunda Sala del Tribunal de Disciplina. Esta instancia representa la última oportunidad para el equipo nortino de revertir la decisión y asegurar su continuidad en el fútbol profesional chileno, un desenlace que mantiene en vilo a toda una región.