La ANFP manifestó su rechazo a la clausura de su sede en Peñalolén y anunció acciones legales para revertir la medida, que consideran arbitraria. Esta decisión municipal, concretada el miércoles por la mañana, se basa en supuestas irregularidades administrativas y de infraestructura, incluyendo la falta de patente comercial y una deuda de 172 millones de pesos chilenos.
El organismo rector del fútbol chileno, a través de un comunicado, calificó la medida como “arbitraria y desproporcionada”, destacando que su sede ha operado por años como centro de la actividad deportiva. Aseguraron que ya iniciaron la presentación de recursos y descargos para dejar sin efecto la clausura y salvaguardar los derechos de la institución y sus asociados.
Frente a las acusaciones municipales, la ANFP afirmó que existen procedimientos pendientes relacionados con la situación administrativa y las obras del inmueble. “A la fecha, además, existe un proceso de regularización de obras inconcluso y recursos presentados por el otorgamiento y cobro de patente municipal, con plazos pendientes”, señaló la asociación.
El alcalde de Peñalolén, Miguel Concha, explicó que la institución funciona sin patente comercial y que el edificio no cuenta con la aprobación definitiva de la Dirección de Obras Municipales. Estas razones llevaron a las autoridades comunales a proceder con el cierre.
Pese a la clausura física del inmueble, la ANFP intentó calmar a sus integrantes, aclarando que la medida solo afecta el uso material de la sede. Afirmaron que las competiciones y los órganos institucionales del fútbol chileno continuarán operando sin alteraciones.