Un tornado categoría 2 impactó las comunas de Rengo y Requínoa en la región de O’Higgins, provocando daños significativos en viviendas y la destrucción parcial de un colegio. El gobernador Pablo Silva confirmó a Radio Bío Bío la magnitud de la emergencia, destacando que, afortunadamente, no se han reportado heridos.
Silva explicó que la situación en Requínoa es «bastante compleja». Si bien él y su equipo se dirigían al lugar, recibió información inicial sobre varias casas afectadas y un colegio que, según los reportes, sufrió una destrucción considerable. La autoridad intentó comunicarse con el alcalde, cuya jefa de gabinete informó problemas de conexión telefónica, indicando que el edil se comunicaba vía radio.
Respecto a los daños específicos, el gobernador mencionó la filtración de vehículos cerca del colegio y las imágenes recibidas de una villa con «una destrucción importante». Subrayó la buena noticia de no tener heridos, aunque reconoció que este tipo de eventos, «completamente inesperados», requieren una nueva consideración en la planificación regional.
La información que tenemos es justamente sobre la filtración de vehículos que estaban cerca del colegio. Recibimos imágenes de la villa, donde también hay una destrucción importante. Según lo que se está recabando, no hay heridos, lo que es bastante bueno, pero claramente hay una destrucción que no estamos acostumbrados a ver y que es difícil de prever.
Ante la declaración de Alerta Roja por parte de Senapred para la comuna, Silva indicó que las autoridades locales están realizando el catastro de daños. El director de Senapred también se dirigía a Requínoa para una evaluación directa, dada la dificultad de comunicación con el municipio.
En otro orden de preocupaciones, el gobernador abordó la inminente temporada de incendios forestales. Detalló que la región ya se ha reunido con Conaf y Bomberos, destacando una «muy buena preparación» de estos últimos. Se ha equipado a toda la región con numerosos carros bomba para una respuesta más preventiva, buscando apagar incendios de pastizales antes de que escalen.
La principal inquietud de las autoridades reside en los condominios y parcelaciones rurales irregulares. Silva apuntó a que muchos habitantes provenientes de la ciudad carecen de la experticia para vivir en el campo y no realizan el mantenimiento adecuado de los terrenos, una situación que generó complicaciones en un incendio en La Estrella hace dos años.
Finalmente, el gobernador se refirió al pronóstico climático. Con lluvias previstas hasta diciembre, el eventual cese de estas, sumado al calor pronosticado, generará una gran cantidad de material combustible. «Con el sol vamos a tener mucho material. Una vez que deje de llover, y con el calor que está pronosticado, va a ser muy riesgoso para todo el país», advirtió, recordando la experiencia de 2017, cuando cientos de miles de hectáreas se quemaron. O’Higgins, enfatizó, ha sido la región que más ha invertido en carros bomba y equipamiento forestal desde entonces.