Brote de sarna Noruega en Chillán: qué es y cómo se transmite

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El Hospital Clínico Herminda Martín (HCHM) de Chillán, en la región de Ñuble, confirmó un brote de sarna Noruega en sus instalaciones. Este viernes 23 de octubre, el centro médico activó un protocolo de medidas coordinadas con la Seremi de Salud de Ñuble, el Ministerio de Salud y sus propios equipos clínicos para controlar la situación.

La sarna Noruega, también conocida como sarna costrosa, es una manifestación severa de la escabiosis. Esta enfermedad de la piel es causada por el ácaro Sarcoptes scabiei var. hominis, que se transmite principalmente por contacto directo y prolongado piel con piel, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En ambientes institucionales como hospitales, residencias de larga estadía o centros penitenciarios, la escabiosis puede transformarse en un problema de salud pública si no se maneja rápidamente. El nombre “noruega” proviene de su primera descripción en pacientes con lepra en Noruega durante el siglo XIX, aunque la enfermedad puede aparecer en cualquier parte del mundo.

Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos señalan que la sarna costrosa se distingue por una carga parasitaria extremadamente alta. Mientras que la sarna común presenta pocos ácaros, la variante noruega puede albergar miles o incluso millones de parásitos en la piel. Esta masiva proliferación es lo que explica su alta capacidad de contagio.

En etapas avanzadas, además del contacto directo, la transmisión puede darse a través de ropa, sábanas o superficies contaminadas. Por ello, los protocolos sanitarios implementados incluyen el aislamiento del paciente, el uso de elementos de protección personal y el tratamiento simultáneo de todas las personas que han tenido contacto estrecho con los afectados.

Principales síntomas y cuándo buscar atención médica

A diferencia de la sarna común, la sarna costrosa genera una reacción cutánea más extensa y severa. Los síntomas más característicos son:

  • Picazón intensa y persistente.
  • Lesiones cutáneas que se expanden de forma progresiva.
  • Aparición de placas gruesas, costrosas y descamativas.
  • Afectación frecuente en manos, pies, codos, rodillas y cuero cabelludo.

Especialistas indican que esta forma de sarna se presenta con mayor frecuencia en individuos con sistemas inmunes debilitados, adultos mayores o pacientes con enfermedades crónicas. Se recomienda acudir a un centro asistencial si la picazón es muy fuerte y constante, si las lesiones cubren una parte considerable del cuerpo (más del 30% de la superficie corporal) o si se ha tenido contacto cercano con alguien diagnosticado.

En personas con un sistema inmune sano, el tratamiento suele ser simple y se basa en medicamentos tópicos. Sin embargo, en pacientes inmunosuprimidos, el manejo de la enfermedad puede requerir terapias más prolongadas y un seguimiento médico continuo. La detección temprana y un aislamiento adecuado son cruciales para prevenir nuevos contagios, especialmente en entornos de salud.

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