La periodista Monserrat Álvarez reveló que dejó de utilizar Ozempic, un fármaco con semaglutida, tras experimentar síntomas como cansancio, tristeza y dolores óseos. La conductora de TVN relató su experiencia mientras en el programa Buenos Días a Todos se analizaban los efectos secundarios de la semaglutida.
Según explicó Álvarez, comenzó a usar el medicamento por recomendación de una nutrióloga y rápidamente sintió un «depre», señalando que no era la primera persona a la que escuchaba manifestar desánimo con este tratamiento. Describió sentirse «cansada, deprimida» y luego comenzó a sufrir dolor de huesos y músculos. Inicialmente, pensó que los síntomas eran de origen psicológico o que se trataba de una gripe, como la influenza.
Las molestias desaparecieron por unos días, pero regresaron la semana siguiente al aplicarse una nueva dosis mínima. Fue entonces cuando revisó los efectos secundarios del fármaco y decidió suspenderlo definitivamente. «Nunca más lo usé y nunca más me dolieron los huesos», afirmó, añadiendo que «de verdad a mí me hizo muy mal, no lo volvería a usar» y que incluso «tenía ganas de llorar».
En el mismo espacio televisivo, el nutriólogo Óscar Barrera ofreció una posible explicación. Según Barrera, estos medicamentos reducen el apetito y, si la ingesta de alimentos disminuye, es natural que se experimente falta de energía. El especialista alertó sobre el riesgo de desnutrición en algunos casos, ya que el descenso del apetito puede llevar a una alimentación insuficiente. Esta situación, detalló, provoca una baja en las proteínas, esenciales para los músculos y funciones corporales básicas, lo que a su vez puede manifestarse como bajo ánimo, llegando a «sentir síntomas depresivos, ganas de no hacer nada, no tener fuerzas».
Barrera enfatizó la importancia de la precaución médica, indicando que, aunque estos fármacos ayudan a regular la alimentación, deben usarse bajo estricto control nutricional y con un plan de actividad física.
Esta discusión surge en un momento de creciente interés por nuevas alternativas de semaglutida en Chile. Recientemente, se aprobó Picmagluti, una solución inyectable con el mismo principio activo de Ozempic. A diferencia del Ozempic original, registrado como producto biológico, Picmagluti es la primera semaglutida obtenida por síntesis química en el país.
Actualmente, el Instituto de Salud Pública (ISP) está evaluando otras cinco solicitudes de productos con semaglutida sintética, presentadas por cuatro laboratorios entre junio de 2025 y julio de 2026, sumando 11 solicitudes en total, ya que cada dosis o presentación requiere su propio registro sanitario. Ozempic y Wegovy, aunque inicialmente diseñados para la diabetes tipo 2, se han popularizado para el control de peso.