La reciente edición del Victoria’s Secret Fashion Show en Los Ángeles presentó una novedad que capturó la atención de la audiencia: el esperado debut de Kylie Jenner como “ángel”. La empresaria apareció en la pasarela en solitario, un hecho inusual para una debutante que no es modelo profesional.
Tras la actuación de Megan Thee Stallion, un video a contraluz precedió la aparición de Jenner, quien lució un conjunto de lencería blanco a juego con unas alas prominentes. Este detalle, junto con su presentación individual, marcó una diferencia notoria respecto a otros debuts.
El punto culminante de su participación fue el uso del segundo Fantasy Bra de la noche, una pieza de alto valor que, en esta edición, fue creada por Jacob & Co. y se valoró en 22 millones de dólares, equivalentes a aproximadamente 21 mil millones de pesos chilenos.
La creación de este año es considerada “la más costosa alguna vez hecha”, según reportó Teen Vogue.
Este exclusivo diseño está confeccionado con diamantes, rubíes y zafiros, entre otras piedras preciosas, lo que lo posiciona como una de las lencerías más caras del evento. El primer Fantasy Bra de la noche fue lucido por su amiga, la modelo Bella Hadid.
Durante el evento, Kylie Jenner, de 29 años, estuvo acompañada en primera fila por su madre, Kris Jenner, y su pareja, el actor Timothée Chalamet. Sin embargo, se notó la ausencia de su hermana Kendall Jenner, quien ya ha desfilado en tres ocasiones para Victoria’s Secret.
Este debut eleva el perfil de Kylie Jenner en el mundo de la moda de alta costura, consolidando su estatus como una figura influyente más allá de su faceta empresarial.