El Partido Socialista (PS) de Chile expresó su rechazo ante el retiro de un retrato del expresidente Salvador Allende de la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington D.C., calificando el hecho como un “agravio a la memoria histórica de Chile”.
La imagen había sido instalada en la entrada principal del organismo en septiembre de 2023. Este acto fue parte de un homenaje unánime aprobado por el Consejo Permanente de la OEA, con la participación de 32 Estados, en conmemoración de los 50 años del golpe de Estado. En aquella ocasión, también se designó la puerta principal con el nombre de Salvador Allende, y tanto la placa conmemorativa como el retrato fueron inaugurados por el entonces presidente Gabriel Boric.
Recientemente, funcionarios de misiones diplomáticas alertaron sobre la ausencia del retrato, aunque la placa conmemorativa de Allende permanece en su lugar.
Desde la misión de Chile ante la OEA, según reportó Emol, se explicó que el organismo tiene la facultad de administrar sus instalaciones. Sin embargo, se confirmó que se realizaron gestiones para asegurar que la placa se mantenga y que el cuadro sea conservado por la organización.
“La misión de Chile ante la OEA hizo gestiones para que se mantuviera la placa conmemorativa, tal como lo señala la resolución votada por el consejo de dicho organismo, y para que el cuadro sea conservado por la organización”, señalaron.
Emol también informó que un retrato del expresidente Sebastián Piñera fue movido de su ubicación original y que se están realizando gestiones para su traslado al Edificio F de la OEA.
A través de una declaración pública, el Partido Socialista argumentó que los homenajes institucionales no deberían estar sujetos a cambios políticos.
“Esta decisión, adoptada sin una argumentación que la justifique, constituye un agravio a la memoria histórica de Chile, a los valores democráticos de nuestro continente y a la figura de un presidente que entregó su vida en defensa de la democracia”, sostuvo la colectividad.
El PS enfatizó que el homenaje a Allende fue aprobado por unanimidad y que su significado trasciende las diferencias partidistas. Subrayaron que estos reconocimientos “no pueden quedar sometidos a los vaivenes de las mayorías circunstanciales ni a las conveniencias ideológicas de determinados gobiernos”.
La colectividad socialista instó a la OEA a reconsiderar la decisión, mientras la placa que honra a Allende sigue visible en la sede del organismo en Washington D.C.