Los sindicatos de Minera Centinela, agrupados en el Sindicato de Trabajadores de Minera Esperanza y el Sindicato de Trabajadores Distrito Centinela, denunciaron públicamente que la Inspección Provincial del Trabajo constató reemplazos ilegales de personal durante la huelga que mantienen. Esta situación se enmarca en la negociación colectiva con Antofagasta Minerals, parte del grupo Luksic.
Según un comunicado emitido este jueves por las organizaciones, recibieron una notificación sobre el resultado de la primera de tres denuncias presentadas por presuntas infracciones a la legislación laboral. El Oficio Ordinario N.º 201-63910/2026 de la Inspección Provincial del Trabajo estableció la existencia de estos reemplazos, calificándolos como una práctica desleal grave en el proceso de negociación.
Los dirigentes sindicales detallaron que una de las irregularidades se detectó en el laboratorio del área de producción de cátodos, donde personal ajeno habría asumido las funciones de los trabajadores en huelga. Afirmaron que la propia empresa habría reconocido formalmente estos reemplazos ilegales.
Los sindicatos sostuvieron que estos hallazgos contradicen las afirmaciones de Antofagasta Minerals sobre su cumplimiento de la normativa laboral. Además, acusaron que desde marzo de este año, los trabajadores operan sin una jornada excepcional autorizada por la autoridad competente, lo que constituiría otra infracción.
En este contexto, también cuestionaron el desarrollo de las negociaciones con la empresa, acusando que se habría difundido públicamente una oferta que, según ellos, nunca recibieron. Ante esta situación, adelantaron que evaluarán presentar estos hechos ante el Juzgado del Trabajo como una posible práctica desleal.
Las organizaciones sindicales reafirmaron el carácter pacífico de su movilización y reiteraron su descontento por las que consideran diferencias injustificadas en remuneraciones y beneficios para trabajadores que desempeñan funciones equivalentes. Finalmente, hicieron un llamado a Antofagasta Minerals y a sus propietarios a buscar una solución al conflicto y avanzar hacia condiciones laborales más equitativas.
Por su parte, Minera Centinela defendió la legalidad de sus operaciones y reiteró su disposición al diálogo para llegar a un acuerdo con los trabajadores, quienes iniciaron la huelga el 7 de octubre. La compañía informó que participa en una mediación voluntaria, impulsada por la Dirección del Trabajo desde el martes 13, donde afirma haber presentado nuevas propuestas con mejoras económicas significativas.
Respecto a las acusaciones de reemplazos ilegales, la minera aseguró que la Dirección del Trabajo ha realizado dos fiscalizaciones desde el inicio de la huelga, las cuales, según su versión, confirmaron que sus operaciones se han mantenido conforme a la legislación. La empresa también criticó la huelga de hambre como medida de presión, argumentando riesgos para la salud de los trabajadores.
Finalmente, Minera Centinela declaró haber mantenido su producción en niveles normales, evitando así posibles consecuencias económicas para la región de Antofagasta y el país. La compañía mantiene la esperanza de que las conversaciones permitan superar el conflicto, aunque las diferencias sobre las condiciones laborales y el proceso de negociación colectiva persisten.