Cientos de supermercados en Francia amanecieron con sus sistemas de refrigeración saboteados, dejando congeladores a altas temperaturas y provocando la pérdida de toneladas de alimentos. El incidente, calificado como un ciberataque “extremadamente grave y sin precedentes”, afectó a establecimientos de grandes cadenas como Coopérative U, Intermarché, Carrefour, Monoprix y E.Leclerc.
Los gerentes de los locales afectados se encontraron el lunes por la mañana con aire caliente saliendo de los congeladores, con temperaturas que alcanzaron los 26,5 °C en los pasillos de helados y hasta 50 °C en algunos equipos. Esta situación llevó a que millones de euros en productos frescos y congelados tuvieran que ser desechados para evitar riesgos sanitarios, según reportes de la BBC y AFP.
El director ejecutivo de los supermercados Coopérative U, Dominique Schelcher, calificó el hecho como «extremadamente grave y sin precedentes». En una publicación en X, escribió que atacar equipos esenciales para conservar productos frescos y para el abastecimiento alimentario de los franceses es «inaceptable».
Se estima que el ataque impactó a unas 500 tiendas de las 15.000 existentes en el país, según cálculos de la BBC. La fiscalía de París inició una investigación por cibercrimen, hablando de un ataque “a gran escala” que no solo causó pérdidas alimentarias, sino también “incendios” en algunos equipos.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, encomendó a la agencia nacional de ciberseguridad, ANSSI, la tarea de investigar el caso. Además, Francia coordina con otros países europeos ante la posibilidad de que el ciberataque tenga un alcance mayor. El comisario europeo de Alimentación, Christophe Hansen, condenó el hecho y advirtió sobre la instrumentalización de la alimentación como arma.
La vulnerabilidad explotada se hallaba en un software de la empresa danesa Danfoss, que permite la gestión remota de los equipos de frío. La compañía admitió que los sistemas afectados “funcionaban con firmware obsoleto”, a pesar de haber recomendado a sus clientes actualizarlo. Este incidente subraya la importancia de la ciberseguridad en infraestructuras críticas como la cadena de suministro de alimentos.