El Puerto de San Antonio registró un incremento del 9,6% en la carga movilizada durante agosto de 2026, alcanzando 2.107.623 toneladas. Este aumento se da en un contexto de creciente debate sobre el proyecto Puerto Exterior de US$2.000 millones, impulsado por el avance del megapuerto de Chancay en Perú y cuestionamientos sobre la demanda portuaria futura en Chile.
Entre enero y agosto de 2026, el sistema portuario de San Antonio acumuló 15.790.597 toneladas, lo que representa un crecimiento del 3,2% en comparación con el mismo período del año anterior. Solo en agosto, los terminales concesionados movilizaron 190.070 TEU, un alza interanual del 18%, según datos de la empresa portuaria.
La carga en contenedores sumó 1.614.728 toneladas en agosto, un aumento del 11,9% respecto a agosto de 2025. El granel líquido mostró el mayor crecimiento porcentual, duplicándose con un alza del 131%, de 41.367 a 95.376 toneladas. La descarga de vehículos alcanzó su mayor registro mensual de 2026 con 29.620 unidades, un 15% más que en el mismo mes del año previo. Además, el granel sólido totalizó 346.552 toneladas descargadas en agosto, acumulando 2.889.199 toneladas en el año, un incremento del 8%.
“Estos indicadores dan cuenta de la eficiencia operativa del sistema portuario para atender los requerimientos del comercio exterior, manteniendo el foco en la continuidad operacional y la eficiencia de los terminales”
Así lo afirmó Fernando Gajardo, gerente general de Puerto San Antonio, en declaraciones a PortalPortuario, destacando la capacidad del puerto para gestionar las necesidades del comercio exterior.
A pesar del buen desempeño, la discusión sobre el proyecto Puerto Exterior de San Antonio, que busca expandir la capacidad en la zona central, ha resurgido. Actores clave, como el presidente de la Compañía Sud Americana de Vapores (CSAV), Óscar Hasbún, han cuestionado la conveniencia de una inversión tan grande concentrada en un solo punto.
Durante el seminario “Día del Comercio Global: Chile frente al nuevo orden”, Hasbún enfatizó la necesidad de una estrategia portuaria que considere el ecosistema nacional completo. “Tengo la convicción total de que Chile debe invertir en puertos y que lo debe hacer de manera estratégica, pensando en todo el ecosistema portuario, no en un solo lugar”, sostuvo, criticando la falta de una gobernanza unificada para el sistema logístico.
El ejecutivo respaldó la propuesta de la Cámara Marítima y Portuaria de Chile (Camport) para un desarrollo coordinado de los puertos del norte, centro y sur. Argumentó que un megapuerto en San Antonio no es la solución ideal y que su costo, estimado en US$2.000 millones, terminaría siendo asumido por exportadores e importadores, lo que podría reducir la competitividad y absorber carga de otros terminales nacionales. La ubicación de las principales actividades exportadoras del país, muchas de ellas fuera de la zona central, es otro factor que, según Hasbún, debe ser considerado en la planificación portuaria nacional.