Una intensa lluvia que se inició a las 17 horas en la precordillera de Santiago, con aproximadamente 20 milímetros de agua en una hora, desató un aluvión en la comuna de Las Condes. En medio de la emergencia, un bus RED fue arrastrado por el lodazal con pasajeros a bordo. Graciela, una de las afectadas, compartió su experiencia.
La pasajera relató a La Radio el temor vivido dentro del colectivo.
“Mire, con mucho susto, mucho susto porque cada rato el río avanzaba más, más, más, subía. Con mucho miedo adentro”, contó Graciela.
Además, detalló cómo la situación se agravaba rápidamente: “Habían autos que venían detrás y se daban vuelta, otros que se pinchaban las ruedas. Fue un susto muy grande para nosotros adentro”. Explicó que la decisión de permanecer en el bus se debió a la percepción de mayor seguridad. “Estábamos como más seguros dentro de que salir porque no hallábamos por dónde salir, porque los dos lados era un río, pero traía piedra, palo, traía de todo el río”, afirmó.
Sin embargo, el miedo persistía: “Entonces lo eran más seguro estar adentro del bus. Pero también con un susto grande porque cada rato avanzaba más, el agua subía y subía”. Graciela describió el trayecto hasta la Comisaría Los Dominicos, donde finalmente recibieron ayuda. “Después llegamos hasta la Comisaría Los Dominicos y ahí ya están los carabineros. Teníamos que bajarnos y ellos nos ayudaron”, dijo a Radio Bío Bío.
La presencia de Carabineros fue crucial: “había muchos carabineros, habían de todo. Entonces ahí tuvimos que bajarnos. Y ahí nos sentimos más seguros y aquí en la Comisaría estamos”. El movimiento del bus durante el arrastre fue constante: “Se movía el bus para todos lados. Por todos lados y cada rato era más fuerte, como que subía más el agua, entonces como que traía piedra y chocaba detrás del bus”.
Los pasajeros intentaron resguardarse, pero el barro ya había entrado. “Nos quisimos quedar al último atrás de los asientos, pero como chocaba atrás, después nos poníamos adelante de nuevo y toda la gente, mucho barro, todas con barro. Todo con barro. Así que fue un susto muy grande que pasamos”, añadió. El barro en las puertas era significativo: “sí, en las puertas porque chocaba muy fuerte las puertas, el agua, pero muy fuerte dentro ahí de las puertas del bus. El bus estaba todo con barro, todo con barro. Era muy grande”.
Respecto a la cantidad de personas, Graciela indicó que había “mucha, mucha gente adentro”. Algunos pasajeros decidieron bajar y enfrentar el lodo. “Había gente que cuando sintieron querían bajarse, algunos se bajaron no más, se tiraron al barro. Mucha gente se bajó no más y el resto algunos quedamos ahí, pero muchos se bajaron, venía mucha gente muy embarrada toda y los que están en el bus también se bajaron y otros pocos quedamos arriba”, concluyó, evidenciando la desesperación de los ocupantes ante la fuerza de la naturaleza.