El Gobierno ingresará este miércoles nuevas indicaciones a la Ley de Incendios, a pesar de no contar con los votos asegurados para su discusión. El Ministerio de Agricultura confirmó que las presentará durante la mañana, dentro del plazo establecido.
Sin embargo, para abrir artículos fuera de las diferencias de la comisión mixta, se requiere unanimidad, y el senador Gastón Saavedra (PS) ya adelantó su negativa a dar ese respaldo.
La comisión mixta, citada para este miércoles 7 de octubre, iniciará votando las materias pendientes del tercer trámite. Posteriormente, deberá definir si admite a discusión las indicaciones del Ejecutivo, lo que representa el principal obstáculo de la jornada. La función de esta comisión es resolver las discrepancias entre la Cámara de Diputadas y Diputados y el Senado, por lo que no puede discutir libremente todo el proyecto. La apertura de artículos ajenos a estas discrepancias exige el acuerdo unánime de sus miembros, un respaldo que actualmente no está garantizado.
En una sesión previa, el senador Saavedra manifestó su oposición a discutir temas fuera de la competencia de la mixta. Pese a esto, la presidenta de la comisión, la senadora Alejandra Sepúlveda, mantuvo la citación para el miércoles.
Entre los asuntos más relevantes aún sin resolver se encuentra la regulación de las zonas de interfaz urbano-rural. Estos son sectores donde viviendas y ciudades colindan con bosques o áreas con vegetación, aumentando el riesgo de incendios. La comisión debe establecer un procedimiento más expedito para integrar estas zonas en los instrumentos de planificación territorial de comunas e intercomunas.
Otro punto crucial es la compensación a los propietarios por medidas preventivas o restricciones que deban aplicarse en sus terrenos. Si no se logra la unanimidad, el Gobierno no podrá introducir los cambios que exceden las diferencias entre ambas cámaras por esta vía.
En tal escenario, el Ejecutivo podría optar por esperar el término de la tramitación del proyecto y recurrir a un veto presidencial. Este mecanismo permite al Presidente devolver un proyecto ya aprobado al Congreso, proponiendo modificaciones. Un veto sustitutivo, por ejemplo, podría plantear una nueva redacción para reemplazar una norma específica. No obstante, el Gobierno no puede implementar estos cambios de forma unilateral; el veto debe regresar al Congreso para ser discutido y votado.
Todo este proceso se desarrolla mientras se aproxima el verano y, con ello, una nueva temporada de alto riesgo de incendios forestales. Esta situación incrementa la presión para destrabar una ley que busca fortalecer la prevención y reducir el peligro en las áreas donde la vegetación y los asentamientos humanos conviven directamente.