La FIFA se encuentra bajo un intenso escrutinio tras revelarse que la República Democrática del Congo (RD Congo) utilizó al arquero Lionel Mpasi en sus partidos clasificatorios para el Mundial 2026. Documentos internos del organismo señalaban que el futbolista no había completado correctamente el proceso para cambiar su asociación internacional de Francia al país africano.
Investigaciones de El Reporte Diario accedieron a antecedentes confidenciales de la FIFA que expusieron el caso. Según estos informes, los propios juristas de la organización consideraron que Mpasi no era elegible para jugar y evaluaron aplicar sanciones tanto al guardameta como a la federación congoleña.
La controversia escaló después de que Nigeria presentara una denuncia formal en noviembre de 2025, tras perder un encuentro contra RD Congo. Aunque se analizaron diversas medidas, incluyendo la posibilidad de afectar la clasificación del equipo, la denuncia fue finalmente declarada inadmisible debido a cuestiones procesales, lo que impidió cualquier sanción deportiva.
Pese a las serias dudas sobre la elegibilidad de Mpasi, RD Congo continuó su participación en el proceso clasificatorio, logrando vencer a Jamaica en el repechaje intercontinental. Esto aseguró su cupo en la Copa del Mundo, donde el arquero en cuestión incluso fue titular con la selección africana.
El episodio también ha puesto en tela de juicio la relación profesional entre Gianni Infantino, presidente de la FIFA, y Véron Mosengo-Omba, un dirigente con vínculos conocidos con el fútbol congoleño. La FIFA ha negado cualquier intervención de su presidente, insistiendo en la independencia de sus órganos disciplinarios. Sin embargo, este incidente reabre interrogantes sobre la coherencia y transparencia en la aplicación de las propias reglas de elegibilidad del organismo rector del fútbol mundial.