Las estaciones de servicio y bencineras en el país se vieron abarrotadas durante la noche y madrugada del jueves, con extensas filas de vehículos. Los automovilistas buscaban cargar combustible antes de que se hiciera efectivo el fuerte aumento en los precios, que rige desde las 00:00 horas.
La Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) había confirmado previamente una nueva y generalizada alza para todos los combustibles. Este incremento representa un significativo golpe al bolsillo de los ciudadanos.
Según la información proporcionada por la estatal, las gasolinas de 93 y 97 octanos experimentaron un alza de $39,4 por litro. Por su parte, el diésel registró un incremento aún mayor, llegando a $95 por litro.
Sin embargo, el mayor aumento se concentró en el kerosene, cuyo precio se disparó en $281,8 por litro. Este producto lideró los incrementos de la semana.
A estas variaciones se sumó el gas licuado de uso vehicular, que subió $61,4 por litro. La estimación de precios considera diversos factores, incluyendo los valores de importación desde mercados de referencia como la Costa del Golfo de Estados Unidos.
Adicionalmente, el cálculo incorpora otros costos inherentes a la importación de combustibles, como el transporte marítimo hasta Chile. También influyen las normas de funcionamiento del Mecanismo de Estabilización de Precios de Combustibles (MEPCO) y del Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo (FEPP).