La ciudad de Punta Arenas busca posicionarse como un centro de abastecimiento clave para las islas Malvinas (Falkland), una estrategia que el alcalde Claudio Radonich ha definido con la frase: “Queremos ser el gran supermercado, el gran home center de las islas”. Esta iniciativa se gestó durante un reciente encuentro empresarial en el Hotel Cabo de Hornos, que congregó a más de 60 empresas de Magallanes y 132 entidades de las islas, generando 822 reuniones de negocios.
El objetivo principal es proveer productos y servicios a los cerca de 5 mil habitantes del archipiélago, quienes actualmente importan gran parte de sus bienes desde Montevideo, Uruguay. Según explicó Radonich, esta conexión directa desde Chile resultaría más económica para los isleños, poniendo como ejemplo la compra de materiales para ampliaciones o reparaciones domésticas.
La autoridad estimó que esta oportunidad comercial podría generar un flujo superior a los US$20 millones anuales, cifra que, a su juicio, tendría un impacto significativo en las pequeñas y medianas empresas de Magallanes. La propuesta abarca diversos sectores, incluyendo materiales de construcción, maquinaria, mobiliario, alimentos, bebidas, suministros agrícolas, ganaderos y combustibles, según detalló Louise Ellis, subdirectora general de la Corporación de Desarrollo de las Islas Falkland (FIDC).
Ellis anticipó que en las próximas semanas se esperan concretar los primeros pedidos, lo que permitiría validar la viabilidad comercial de la nueva conexión marítima. Este plan está directamente ligado a la próxima puesta en marcha de un servicio marítimo entre Punta Arenas y las islas, para el cual la administración del archipiélago ya contrató a la naviera Eastern Island, que operará con bandera chilena. Se proyecta que esta ruta comience a funcionar a fines de este año.
Empresas magallánicas como Ferretería Bolt, Servinaut, Carnes Natales y Embotelladora Andina ya participaron del encuentro, con expectativas de generar nuevos negocios. Desde las islas, Mike Summers, director de la Cámara de Comercio de las Islas Falkland, valoró el evento como una oportunidad para “reestablecer las viejas conexiones que hemos tenido durante muchos años”.
Este acercamiento comercial se desarrolla en un contexto de persistente disputa por la soberanía de las islas entre Argentina y Reino Unido. Recientemente, el gobierno argentino cuestionó operaciones aéreas entre el territorio insular y Punta Arenas, anunciando acciones judiciales por realizarlas sin su autorización. Esto se suma a una controversia anterior entre Chile y Argentina sobre la soberanía del Estrecho de Magallanes.
“Hoy las islas comercian a 100 km de Buenos Aires, en Montevideo. Uruguay y Chile adhieren al Mercosur y han apoyado la misma declaración. No debería existir una diferencia respecto del intercambio que las islas mantienen con otros países de la región.”
Frente a estos cuestionamientos, el alcalde Radonich defendió la naturaleza comercial de la iniciativa, argumentando que no debería haber diferencias con el intercambio que las islas mantienen con otros países de la región.