El periodista deportivo Fernando Solabarrieta se emocionó hasta las lágrimas durante una reciente conexión con el programa ‘Plan Perfecto’. Su reacción se produjo al abordar los persistentes rumores sobre su situación personal y su proceso de recuperación, que lo han afectado profundamente.
Solabarrieta contactó al programa para desmentir específicamente una versión que circuló sobre una presunta discusión en la radio La Metro. En este contexto, el relator deportivo admitió que este tipo de especulaciones le causan un gran malestar, declarando: “Estar bajo sospecha me hace muy mal, porque es repetir”.
La conversación se tornó más sensible cuando el presentador Eduardo de la Iglesia le sugirió liberarse de la necesidad de justificarse constantemente ante el público. Posteriormente, Fran García-Huidobro le recordó el afecto y la admiración que muchos sienten por su trayectoria profesional.
Ante estas palabras de apoyo, el comentarista se quebró y expresó su dificultad para verse a sí mismo con la misma valoración que le otorgan sus seres queridos y seguidores. “Lo que me acabas de decir es súper relevante, es frustrante no poder verlo, no poder sentirlo, y tratar de estar siempre bien”, manifestó entre lágrimas.
El periodista también compartió reflexiones sobre su enfermedad y el constante respaldo de su familia, amigos cercanos y el público. Sin embargo, reconoció que aún le cuesta asimilar que no necesita demostrar nada para ser amado. “Una cosa es que me dé cuenta que mi enfermedad está mal, mis padres me aman, mi familia me quiere, ustedes también, la gente en la calle, pero es difícil lograr interiorizar que no es necesario hacer cosas para que la gente me quiera”, explicó.
Finalmente, Solabarrieta conectó esta profunda sensación con su historia personal y una educación marcada por la alta exigencia. “Voy por mi vida buscando cariño. Tiene que ver con una forma de educación exigente. Yo entendí mal el mensaje, mi padre quiso lo mejor, tanto que todos mis logros se los debo a mi viejo, pero desde ahí me quedó algo que es como que si yo no hago bien las cosas, no me van a querer”, concluyó, exponiendo la raíz de su autoexigencia.