El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez, compareció este lunes ante la Cámara de Diputadas y Diputados en la primera interpelación a un secretario de Estado del gobierno de José Antonio Kast. La sesión, que comenzó pasadas las 15:10 horas, también marca un precedente al ser la primera vez que un canciller es sometido a este mecanismo de fiscalización en la historia de Chile.
La instancia busca que Pérez responda a una serie de cuestionamientos sobre la conducción de la política exterior. La mesa de la Cámara es presidida por Jorge Alessandri y cuenta con la presencia de otros ministros como Claudio Alvarado y José García, además de personeros del Ejecutivo como Fernando Barros y Ximena Rincón, quienes llegaron para apoyar al canciller.
El diputado socialista Nelson Venegas fue el encargado de formular el cuestionario, dividido en 13 puntos. Entre los temas centrales del interrogatorio se encuentran la adhesión de Chile al Escudo de las Américas, la controversia con Argentina por el Estrecho de Magallanes y las negociaciones arancelarias con Estados Unidos.
También se abordaron la situación del embajador chileno en Israel, las relaciones con China, las declaraciones del embajador estadounidense Brandon Judd y la postura del Gobierno respecto a la candidatura de Michelle Bachelet en Naciones Unidas.
La interpelación es una herramienta constitucional que permite al Congreso citar a un ministro para que rinda cuentas sobre su gestión. A diferencia de una acusación constitucional, este procedimiento no implica una sanción ni la destitución del funcionario. La asistencia del secretario de Estado es obligatoria.
La dinámica de la sesión establece que Venegas dispone de hasta dos minutos para cada pregunta, mientras que Pérez Mackenna tiene hasta tres minutos para responder. Posteriormente, se abre un espacio para aclaraciones y réplicas, permitiendo al diputado solicitar mayores precisiones.
La sesión se desarrolla de forma pública, luego de que los comités parlamentarios descartaran la propuesta oficialista de realizarla en secreto, debido a la sensibilidad de algunos temas de política exterior. Este interrogatorio llega después de meses de críticas opositoras a la gestión de Pérez Mackenna, especialmente por los conflictos con Argentina y Estados Unidos, y la reciente adhesión al Escudo de las Américas.