El biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, reveló las autopistas urbanas de la Región Metropolitana donde las tarifas del TAG podrían reducirse. La medida busca disminuir los costos para los usuarios y la principal fórmula que se evalúa es extender los plazos de las concesiones actuales a cambio de una rebaja tarifaria.
De Grange explicó en Radio Infinita que “aquellas autopistas que le quedan pocos años, que le quedan 5 años hacia futuro, hay mucho más margen para que a cambio de un plazo adicional se genere una reducción en el valor del peaje”. Esta estrategia se enfoca en las concesionarias con menos años restantes en sus contratos.
Las autopistas que serían las primeras en esta revisión son las de mayor antigüedad y flujo en Santiago: Autopista Central, Costanera Norte, Vespucio Norte y Vespucio Sur. “Estaríamos partiendo por algunas de las que operan en Santiago, que son las más antiguas, que tienen más flujo; Autopista Central, Costanera Norte, Vespucio Norte, Vespucio Sur, son las más antiguas y estamos conversando con ellas”, detalló el biministro.
Respecto a otras regiones del país con altos valores de peaje, De Grange reconoció que “efectivamente hay algunos casos en que los peajes son significativos”. Sin embargo, enfatizó la importancia de “respetar los contratos”, dado que muchos de estos acuerdos se mantienen con empresas internacionales que realizaron “una inversión relevante”, destacando el modelo de concesión.
El biministro aseguró que se hará “todo lo posible” para que la tarifa cobrada a los usuarios sea “óptima desde varias perspectivas”. Aún se trabaja en definir cuánto podría bajar la tarifa, ya que esto dependerá de factores como cada autopista y los horarios de circulación.
Sobre los dichos del director ejecutivo del CPI y exministro de Obras Públicas, Carlos Cruz, quien advirtió que la rebaja del TAG a cambio de extender contratos podría comprometer recursos del Estado por entre US$600 y US$800 millones al año, De Grange respondió que el diagnóstico era incorrecto. “Esperamos lograr una reducción de tarifas a cambio de mayor plazo, no es un endeudamiento, o sea la deuda sigue siendo exactamente igual, lo que pasa es que la estás prorrateando por un periodo mayor de tiempo”, afirmó. La fórmula, según el biministro, “no es negocio para nadie” y busca “prorratear la deuda en un mayor plazo, y eso te permite bajar tarifa”. Concluyó que “desde el punto de vista del equilibrio financiero debiesen ser equivalentes”.