La frustrada postulación de Michelle Bachelet a la secretaría general de las Naciones Unidas (ONU) abrió el debate en los partidos de izquierda sobre su posible rol futuro. Tras descartar esa carrera, en la oposición se discute el espacio que la expresidenta podría ocupar en la política nacional, en un momento clave de reorganización de la izquierda y la búsqueda de coordinación frente al gobierno de José Antonio Kast.
Aunque Bachelet no ha manifestado su intención de asumir un cargo específico, confirmó que mantendrá su compromiso con la agenda internacional, enfocándose en multilateralismo, derechos humanos y desarrollo sostenible. Sin embargo, en Chile, varias voces destacan su capacidad para fomentar el diálogo y la articulación en la oposición, una opción que incluso ha sido planteada desde su círculo más cercano.
La senadora Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista, enfatizó el liderazgo de la expresidenta, calificándola como un capital político crucial para el país, más allá de la oposición. “La presidenta Bachelet evidentemente es un referente importantísimo para todo nuestro sector; ella ha dado una lucha importante y gigantesca en materia de derechos de la mujer”, sostuvo Vodanovic.
Más que un posible retorno a la conducción partidaria, se proyecta que la expresidenta podría fungir como una figura de referencia para los diversos sectores de la centroizquierda y la izquierda. Desde esa posición, podría contribuir a la articulación y al diálogo, sin desvincularse de su agenda internacional.
La diputada Gael Yeomans, timonel del Frente Amplio, también resaltó que Bachelet continuará siendo un liderazgo fundamental para el sector. “Siempre vamos a recoger y vamos a ser receptivos de su liderazgo en nuestro país. Así que bueno, ella va a tomar las definiciones y nosotros vamos a ser bien respetuosos de las definiciones que ella tome”, afirmó Yeomans.
El posible rol de la expresidenta en la oposición también generó comentarios en la derecha, especialmente ante la posibilidad de que actúe como articuladora entre diferentes bloques. La diputada de Renovación Nacional, Ximena Ossandón, expresó que, a título personal, preferiría que Bachelet liderara las Naciones Unidas antes que asumir una posición de liderazgo opositor.
Por su parte, el diputado Diego Schalper, también de Renovación Nacional, argumentó que los exmandatarios deben mantener un rol de Estado y llamó a Bachelet a privilegiar la representación de Chile sobre sus posturas ideológicas.
“Yo espero que la expresidenta Bachelet y el expresidente Boric entiendan que los chilenos, más o menos, financian una fundación, financian una dieta, no para que peleen por sus trincheras ideológicas, sino para que representen al Estado de Chile”, apuntó Schalper.
Así, aunque Michelle Bachelet no ha anunciado formalmente un nuevo cargo o candidatura, su futuro político ya es un tema central en el debate de la oposición.