El alcalde de Nueva York, el demócrata socialista Zohran Mamdani, y el presidente estadounidense, el republicano Donald Trump, se reunieron el lunes en Nueva York para abordar temas clave como la vivienda asequible y la situación migratoria de los haitianos en la ciudad.
El encuentro, propuesto por Mamdani en Gracie Mansion, la residencia oficial del alcalde, se dio previo a la Asamblea General de la ONU. Ambos líderes mostraron una actitud cordial ante los medios, con el presidente incluso dando palmadas en el brazo al regidor, en señal de comodidad mutua.
Durante la reunión, se discutió un posible «acuerdo» para impulsar un proyecto de aproximadamente 12.000 viviendas en Sunnyside Yard, Queens. Mamdani destacó la importancia de movilizar el «aspecto de la financiación y las autorizaciones técnicas y legales» a nivel federal para concretar esta iniciativa.
Trump, por su parte, enfatizó que el proyecto debe incorporar un «componente» de asequibilidad destinado a residentes de ingresos bajos y moderados, lo cual fue un punto central de la conversación.
Además, Mamdani expresó «opiniones fuertes» sobre la necesidad de mantener «seguros» a los inmigrantes en Nueva York, haciendo hincapié en la comunidad haitiana. Estos inmigrantes perdieron el TPS (Estatus de Protección Temporal) cancelado por Washington, dejándolos vulnerables a la deportación.
A pesar de las posturas firmes del alcalde, Trump se limitó a comentar que Mamdani tiene «opiniones fuertes», y que él tiene «opiniones fuertes sobre cuidar a la gente», sin profundizar en el tema migratorio específico de los haitianos.
Una vez finalizada la reunión y en solitario, Mamdani afirmó que está dispuesto a dialogar con cualquier persona que pueda contribuir al bienestar de los neoyorquinos. Recordó que en una conversación previa logró la liberación de dos estudiantes extranjeros que habían sido detenidos por el ICE (Servicio de Inmigración).
La reunión con Trump, que se extendió por casi una hora, contó con la presencia de Susie Wiles, jefa de personal de la Casa Blanca, y Elle Bisgaard-Church, principal asesora de la Alcaldía. Curiosamente, Stephen Miller, arquitecto de la política migratoria del Gobierno, no estuvo presente.
A pesar de las marcadas diferencias ideológicas, ambos políticos mantuvieron una conducta respetuosa. Mamdani incluso resaltó haber invitado a «todos los miembros de la prensa», en un velado contraste con la política de Trump de vetar a varios medios de la Casa Blanca.
Las noticias falsas son malas para el país
Trump defendió su veto a medios como CNN, MS Now y Politico, argumentando que «la prensa tiene una obligación de ser justa» y que no podían hacerle «boicot». Mamdani escuchaba atentamente sin gesticular.
El presidente se mostró complacido de volver a Gracie Mansion y elogió a Mamdani, destacando su «gran potencial» para ser un «gran alcalde». Expresó su deseo de que así sea por el bien de Nueva York, su ciudad natal.