A sus 32 años, el piloto chileno Benjamín Herrera se encuentra en una fase crucial de su carrera, apostando por la transición del enduro al rally raid. Su objetivo principal es claro: competir en el exigente Rally Dakar 2027. Esta ambición se sustenta en una preparación rigurosa y en los recientes resultados que lo posicionan como una promesa del motociclismo nacional.
Herrera, quien debutó destacadamente en el Ruta 40 de Argentina con un sexto lugar, se alista para un nuevo desafío. En los próximos días, se enfrentará a las dunas de Marruecos, participando en la cuarta y última fecha del campeonato Mundial. Este compromiso es vital, ya que finalizar la carrera le garantizaría la inscripción directa al Dakar sin trámites adicionales, lo que representa un atajo significativo en su camino.
La preparación del piloto se ha concentrado en el norte de Chile, bajo la guía y el apoyo de figuras experimentadas como ‘Pepe’ Cornejo y su hijo Antonio. El enfoque principal ha sido perfeccionar la navegación, una habilidad que el propio Herrera identifica como su principal debilidad en esta nueva disciplina. Esta destreza será fundamental en las complejas rutas que esperan en África.
“La idea es poder mejorar, terminar la carrera, agarrar experiencia y también ojalá mejorar el resultado del Ruta 40”, explicó Herrera.
El viaje a Marruecos no solo es una competencia, sino una ventana para mostrar su potencial ante equipos internacionales que podrían ofrecerle apoyo económico para concretar su meta del Dakar. Además, para esta carrera contará con una moto “mucho más competitiva” que la utilizada en Argentina, lo que aumenta sus expectativas de un buen resultado en un terreno desconocido para él.
El calendario de Herrera es intenso: llegará a Marruecos el 21 de septiembre, entrenará los días 22 y 23, y competirá del 28 de septiembre al 4 de octubre. Inmediatamente después, viajará a Portugal para representar a Chile en el prestigioso Six Days de Enduro, un evento donde ya es un participante habitual. Este ritmo exigente, que incluye también el Red Bull Los Andes antes de su pretemporada, lo mantiene en constante actividad.
Si bien la navegación es su “punto débil”, el piloto confía en que “el enduro te deja muy bien preparado” en términos físicos y de manejo. El principal obstáculo restante para consolidar su sueño del Dakar es asegurar el presupuesto necesario para competir en la élite del rally raid.