Gendarmería de Chile desmintió de forma categórica la participación de su personal en la fuga de Néstor Jair Quiñones Hernández, quien cumple una condena de 10 años por homicidio. El reo escapó de un centro en Copiapó el pasado 3 de septiembre, mientras gozaba de una salida autorizada por orden judicial para una actividad familiar.
La institución emitió una declaración para aclarar los antecedentes surgidos durante la investigación, especialmente la presunta implicación de una funcionaria que habría mantenido una relación con Quiñones. Gendarmería enfatizó que dicha mujer no forma parte de su personal.
La aclaración de Gendarmería responde a la información revelada por la Fiscalía Regional de Atacama el martes 9 de septiembre, durante la formalización de individuos presuntamente involucrados en la evasión. El Ministerio Público mencionó una supuesta relación sentimental entre Quiñones y una funcionaria del recinto donde estaba recluido.
Según la Fiscalía, esta mujer, que se encontraba suspendida de sus funciones por un sumario administrativo al momento de los hechos, habría contactado a Quiñones y facilitado su traslado hacia el norte del país tras la fuga, específicamente a la región de Antofagasta.
“Resulta necesario aclarar a la opinión pública que la funcionaria con la que Quiñones Hernández estaría involucrada sentimentalmente, no corresponde a personal de Gendarmería de Chile”, indicó el organismo.
Gendarmería recalcó que, si bien hay personas formalizadas y bajo investigación del Ministerio Público por su posible rol en la fuga, ninguna de ellas es funcionaria de la institución penitenciaria.
Quiñones Hernández cumplía su condena en el Centro de Internación Provisoria y de Internación en Régimen Cerrado (IP-IRC) de Copiapó cuando se produjo su escape, un hecho que Gendarmería busca desvincular completamente de su personal.