El abogado y exfiscal Vinko Fodich Andrade, de 52 años, ha reconocido ante la Fiscalía Supraterritorial haber recibido 3.5 millones de pesos. Este pago, según su declaración, fue por “simular una detención” que condujo al secuestro de dos ciudadanos chinos en Santiago.
Fodich fue interceptado por la PDI el 9 de septiembre cuando llegaba a las oficinas del bufete PFV Abogados, donde trabajaba con los exfiscales Alejandro Peña y José Antonio Villalobos. Tras su detención, se incautaron pendrives y se encontraron boletas de depósito de un banco, aunque fuentes de la causa, citadas por La Tercera, indican que los pagos por extorsión se realizaron en efectivo.
El exfiscal declaró que solo conocía a Angelo Stevens, a quien describió como un cliente por “delitos económicos de poca monta, temas bancarios y vehículos en prenda”. Stevens le habría comentado sobre un plan para “engañar al chino de apellido Fu” con ayuda de conocidos de la PDI, simulando una citación y detención.
Fodich afirmó que lo invitaron al “cuartel falso”, un edificio en la calle José Miguel Carrera de Santiago. Días antes, visitó el lugar. En la simulación, se encontraba su cliente, otros sujetos y los funcionarios de la PDI imputados en la causa en el piso -1. El exfiscal enfatizó: “A mí se me pedía corroborar la escena que se estaba desarrollando, pero no participé ni en el diseño ni en el desarrollo”.
El lugar donde se realizó la simulación habría sido facilitado por un arquitecto del edificio, quien, según Fodich, “podría estar en conocimiento de la comisión del hecho investigado”. El secuestro ocurrió el 6 de agosto: el ciudadano chino fue abordado y llevado en una camioneta al “cuartel falso”.
Fodich recibió una llamada indicando que la víctima estaba en la “sala de reuniones”. Posteriormente, contactó a la hermana del ciudadano chino y le dijo que lo acompañara para verlo. Antes de llegar, Fodich le mostró un carro policial con “las balizas azules encendidas” para que viera la presencia de la policía.
Al ingresar al edificio, fueron recibidos por un hombre formalmente vestido, identificado como Moraga Parisi. Ya en el piso -1, Fodich notó que el ciudadano chino estaba esposado. “Les dije que ese no era el trato, así que se las sacaron. También estaba el sujeto que se haría pasar por FBI, pero mucho no interactuó”, recordó. Su papel, según su testimonio, era “simular que existía una orden de detención contra el chino Fu y que lo iban a trasladar a Iquique, lo que avalé de acuerdo al plan que me indicaron”.