El Gobierno justificó su decisión de no realizar una ceremonia oficial por los 53 años del golpe de Estado, argumentando que la administración busca enfocarse en el futuro. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, fue consultado sobre la ausencia de una actividad para conmemorar la fecha, a pesar de que históricamente todos los gobiernos desde el retorno a la democracia habían organizado algún tipo de acto.
Pavez señaló que el 11 de septiembre es una fecha que se vive con “distintas sensibilidades” y “distintas formas de memoria y de conmemoración”. En ese contexto, afirmó que el Gobierno aborda la jornada “con profundo respeto”, pero con la definición de mirar hacia adelante.
Nuestro deber es mirar los próximos 50 años y no tanto los 50 años que ya pasaron
La decisión de no realizar una ceremonia responde a la opción del Ejecutivo de convertir el 11 de septiembre en un día de trabajo. Según Pavez, el Presidente estará en terreno y los ministerios estarán abocados a sus tareas. “Una forma especial es que este sea un día de mucho trabajo al interior del Gobierno, con el Presidente en terreno, con cada una de las carteras trabajando, evaluando estos seis meses y proyectando la próxima etapa del Gobierno”, explicó. El subsecretario añadió que la administración busca así “reiterar nuestro compromiso con las urgencias de Chile y con una mirada hacia el futuro”.
Respecto a la misa realizada en el Palacio de La Moneda, Pavez descartó que fuera una actividad convocada por el aniversario del golpe, aclarando que se trata de una ceremonia religiosa habitual en el Palacio. “Todos los cultos religiosos que en el contexto de las tradiciones del Palacio de La Moneda se realizan, por supuesto que siempre hay una intención de poder orar por Chile”, indicó, precisando que “La misa de hoy se enmarca en una actividad normal que a las 7:45 a 8:15 se hace permanentemente”.
Finalmente, Pavez evitó comentar las declaraciones del expresidente Gabriel Boric, quien reivindicó la importancia de la memoria histórica. “Yo mismo le he señalado muchas veces que el Gobierno no comenta las opiniones contingentes de los expresidentes de la República”, respondió. El 11 de septiembre de 1973 marcó el inicio de una dictadura que se extendió hasta 1990, dejando 40.175 víctimas calificadas oficialmente.