La Seremi de Salud Metropolitana inició un sumario sanitario contra el laboratorio Corthorn, el mismo establecimiento que efectuó el test de drogas al exsubsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez. Este examen, cuyo resultado positivo conllevó su salida del cargo, ahora está bajo investigación. La decisión de la autoridad se tomó después de una fiscalización realizada el 11 de agosto en las instalaciones del laboratorio, ubicadas en la comuna de Huechuraba.
Según el acta de inspección, revelada por T13, los fiscalizadores identificaron cuatro irregularidades en el funcionamiento del recinto. Documentos a los que El Reporte Diario también tuvo acceso detallan que las observaciones se relacionan principalmente con la identificación y almacenamiento de muestras biológicas, así como con aspectos administrativos.
Una de las fallas detectadas fue la presencia de tres refrigeradores utilizados para guardar muestras que carecían de una identificación clara, lo que impedía distinguir entre aquellas ya procesadas y las recién recibidas. Esta situación, según los fiscalizadores, podría comprometer la trazabilidad de las muestras y generar un potencial riesgo de error en su manipulación. Además, la Seremi constató que el laboratorio no poseía autorización sanitaria para una sala designada al almacenamiento temporal de residuos y desechos de centros médicos, conocida como sala REAS.
A estas deficiencias se sumaron reparos administrativos. El acta señala que el laboratorio no había regularizado la dirección técnica subrogante en ausencia de la directora técnica titular, y también se cuestionó una modificación en el listado de profesionales y técnicos con autorización sanitaria.
“Las graves observaciones y el inicio del sumario son consistentes con lo que he dicho desde el día 1 y hacen sospechar de un caso de contaminación o de error en la trazabilidad de la muestra”, dijo el exsubsecretario.
En respuesta, la representante del laboratorio, Francisca Corthorn, presentó sus descargos ante la autoridad sanitaria. La empresa refutó el contenido del acta, argumentando que algunas observaciones podrían llevar a interpretaciones incorrectas sobre el funcionamiento del establecimiento. En particular, negó la falta de trazabilidad de las muestras, asegurando que el laboratorio cuenta con un sistema de segregación, identificación y trazabilidad en el área de los refrigeradores. Asimismo, sostuvo que la observación sobre la identificación de los refrigeradores se basaba en un riesgo potencial de error humano, y no en un hecho concreto detectado durante la inspección. Posteriormente a la fiscalización, el laboratorio modificó los rótulos de los refrigeradores para hacer más visible la información desde el exterior y recurrió a un notario para dejar constancia del estado del área y las mejoras implementadas.
La fiscalización también incluyó la verificación del estado de la contramuestra del examen de drogas de Rodríguez. El acta confirmó que esta contramuestra sigue bajo custodia del laboratorio, ya que Senda –el organismo que adjudicó los testeos– no ha solicitado su apertura.
El caso se originó luego de que Rodríguez dejara su cargo como subsecretario de Hacienda tras conocerse el resultado positivo de un test de drogas. El exfuncionario ha negado ser consumidor y ha cuestionado el procedimiento utilizado para realizar el examen. En declaraciones recogidas por T13, Rodríguez descartó haber solicitado una contramuestra.