El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, se reunió con el alcalde de San Bernardo, Christopher White, tras conocerse un plan para asesinarlo. La amenaza provino de una organización criminal liderada por Juan Flores Valenzuela, alias “El Indio Juan”, que buscaba atentar contra el jefe comunal antes del 18 de septiembre.
La visita, que se extendió por cerca de 30 minutos, contó también con la presencia del delegado presidencial metropolitano, Germán Codina. El encuentro tuvo lugar en la zona sur de la capital y su objetivo principal fue verificar el estado de salud del alcalde, quien recientemente había sido dado de alta por una descompensación.
Durante la reunión, las autoridades abordaron las amenazas directas contra White y las medidas de seguridad implementadas para protegerlo. El propio ministro Arrau había anunciado previamente un refuerzo en estas precauciones, en el marco de la investigación que lleva adelante la Fiscalía Occidente.
Hemos venido a conversar, a ver cómo está el alcalde. Yo había podido conversar por teléfono con él. Está bien, de buen ánimo, con ganas de seguir en el trabajo, que es muy importante para él. Así que bueno, ahí estuve hablando de otras materias, temas evidentemente de seguridad de la situación, pero sobre todo, más en lo personal.
Así declaró Arrau tras el encuentro, enfatizando la importancia de que los alcaldes puedan continuar ejerciendo sus funciones sin ser intimidados. “Lo que no podemos permitir es que los alcaldes dejen de ejercer sus funciones, que el miedo se apodere de las autoridades”, sentenció.
El ministro subrayó que “no es el primer alcalde ni el único alcalde en Chile que tiene protección policial, ni parlamentario, ni persona de otra índole”. Destacó que existen equipos especializados en ambas policías dedicados a la protección de personas, con medidas de diferente índole e intensidad, según el nivel de amenaza evaluado.
A pesar de esto, Arrau advirtió que no se debe normalizar la situación de amenaza contra las autoridades. “Este desafío lo tenemos que enfrentar entre todos. Municipios, gobierno central, parlamentarios”, recalcó el secretario de Estado.
Finalmente, concluyó que el país se enfrenta a “un enemigo que hoy día es más alevoso, que usa la violencia o amenaza con usar la violencia de manera totalmente descarada. A veces ligado al crimen organizado, a veces a bandas más locales, y eso es lo que tenemos que empezar a cambiar con una decisión total por parte del Estado”. La situación plantea un desafío complejo para las instituciones frente al crimen organizado.