Alcaldes de la Región Metropolitana se reunieron en San Bernardo para manifestar su apoyo a Christopher White, jefe comunal de esa comuna, luego de que se diera a conocer un plan para asesinarlo. White, quien ingresó a un centro asistencial tras una reunión con el Ministerio Público, ha recibido a sus colegas en una vivienda habilitada en la misma localidad.
Entre los asistentes se encuentran Karina Delfino de Quinta Normal, Claudio Castro de Renca, Claudia Pizarro de La Pintana, Javiera Reyes de Lo Espejo, Agustín Iglesias de Independencia, Manuel Zúñiga de El Bosque y Tomás Vodanovic de Maipú. También estuvo presente la directiva del Partido Socialista.
Delfino enfatizó la gravedad de la situación, calificándola como una prioridad para el Gobierno. «Esto no le puede ocurrir a ninguna autoridad en Chile ni menos a un alcalde y alcaldesa que protege su barrio, que vive además en su comuna y que está luchando por la seguridad de sus vecinos», declaró. La alcaldesa de Quinta Normal rememoró su propia experiencia con amenazas, tras el hallazgo de un cadáver cerca de su domicilio, un caso aún bajo investigación que la mantiene con protección policial.
«Que se resguarde obviamente la integridad de los alcaldes y alcaldesas. A los vecinos les agobia los problemas de seguridad. Por lo tanto, el crimen organizado no le puede ganar a la acción del Estado, el Estado debe llegar antes.»
Los jefes comunales expresaron su preocupación por la ausencia de visitas gubernamentales a White, la necesidad de unidad entre la oposición y el oficialismo frente a esta amenaza, y el abandono estatal en barrios tomados por el crimen organizado.
Desde otro sector de la capital, el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, también solidarizó con White. Recordó las amenazas que recibió en abril del año pasado y cómo estas afectaron a su familia, especialmente a su hija de 13 años, lo que lo llevó a contar con protección policial de la PDI. «Yo me venía manejando solo al municipio en mi auto. Lo dejaba estacionado al lado del municipio y me devolvía en mi auto en la tarde a mi casa, sin usar vehículo fiscal ni nada. Hoy día hay protección policial», detalló.
Desbordes calificó la situación como un cambio «duro, brutal» en su vida y rutina, especialmente por el impacto en su hija. Insistió en que la lucha contra la delincuencia organizada no es solo tarea de los municipios, sino que también requiere la intervención del Estado. «No nos van a amedrentar con amenazas de muerte, no me van a amedrentar. Yo no voy a dejar de ir a Meiggs, Franklin, al Mapocho y al barrio que se me de la gana, cuando a mí se me de la gana. Yo no voy a pedirle permiso a nadie para entrar a un barrio. Y lo mismo están haciendo muchos alcaldes y alcaldesas sabiendo de que están en riesgo», afirmó con vehemencia.
Actualmente, el alcalde White se encuentra con licencia médica, bajo el resguardo de Protección de Personas Importantes (PPI), inicialmente a cargo de Carabineros y ahora bajo la PDI, con la intención de retomar sus funciones en los próximos días.