Estados Unidos ejecutó una nueva serie de bombardeos contra objetivos en Irán, lo que provocó una respuesta inmediata por parte del país persa, que atacó una base estadounidense en Jordania. Esta escalada ha intensificado aún más la tensión en Medio Oriente.
El Comando Central del Ejército de EEUU (CENTCOM) confirmó el inicio de los ataques a las 12:00 hora del este, dirigidos a instalaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). Según el CENTCOM, estas acciones responden a intentos recientes del IRGC de atacar el transporte comercial en el Estrecho de Ormuz y a militares estadounidenses desplegados en la región.
En respuesta, Teherán afirmó haber lanzado misiles balísticos pesados contra Camp Titin, una base del cuerpo de marines de Estados Unidos. Aunque la Guardia Revolucionaria aseguró haber destruido infraestructura, no se han reportado detalles sobre las consecuencias de esta ofensiva en Jordania.
Previamente, Irán había advertido que respondería con un “duro castigo” a los bombardeos estadounidenses. El portavoz de la Guardia Revolucionaria, el general de brigada Hosein Mohebi, declaró en su cuenta de X que “un castigo duro le espera a los agresores, EEUU se arrepentirá de los nuevos ataques”.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes también emitió un comunicado, asegurando que “asestará golpes aplastantes y devastadores al enemigo estadounidense, cobarde y malicioso”. La tensión en la región se había reavivado el domingo, cuando Estados Unidos bombardeó la isla iraní de Larak. Washington alegó que Teherán se preparaba para lanzar cohetes con minas marinas hacia el Estrecho de Ormuz desde dicha ubicación.