El diputado Nelson Venegas (PS) solicitó la renuncia del embajador de Chile en Israel, Gabriel Zaliasnik, luego de sus declaraciones donde cuestionó el tamaño de la comunidad palestina en Chile y criticó la política exterior del gobierno de Gabriel Boric hacia el conflicto en Medio Oriente. Las afirmaciones del diplomático, realizadas en el programa “Defending Israel” del canal JBS en YouTube, han intensificado las tensiones bilaterales.
Uno de los puntos más controvertidos de la intervención de Zaliasnik fue su escepticismo sobre las cifras de la comunidad palestina en Chile, una de las más grandes fuera de Medio Oriente. El embajador declaró:
“Es probablemente lo suficientemente grande como para intentar afirmar eso. Obviamente, juegan con los números. En algún momento dijeron que eran 250 mil hace 20 años. De repente, hace dos años eran 500 mil. Ahora dicen que son 800 mil.”
Zaliasnik argumentó que la falta de un censo que distinga el origen étnico en Chile permite a la comunidad palestina “abrumar el número” y “jugar con el número porque eso es política”.
Tras la Comisión Política del PS, Venegas insistió en la dimisión del embajador, calificándolo de “activista sionista”. El diputado afirmó:
“Gabriel Zaliasnik no puede seguir siendo embajador, representante de Chile en el extranjero. Este es un cargo de alta investidura y ya sus declaraciones eran impropias, él actúa más como un activista sionista que como un embajador y hoy día descalifica a más de 500.000 chilenos compatriotas de origen palestino.”
Venegas también recalcó la investigación que vincula a Zaliasnik con el caso Audio, una situación que considera “inapropiada” y “gravísima”, pidiendo a la Cancillería que tome medidas al respecto.
En junio pasado, el Ministerio Público acogió una denuncia del diputado Daniel Manouchehri (PS) y la senadora Daniella Cicardini (PS) contra el embajador Zaliasnik por sus presuntas conversaciones con el abogado Luis Hermosilla, implicado en el caso Audio. Parlamentarios socialistas pidieron indagar delitos extraídos de estos diálogos.
La Fiscalía de Valparaíso abrió una investigación contra el embajador por eventuales delitos de malversación de caudales públicos, fraude al Fisco, negociación incompatible, tráfico de influencias e interceptación ilegal de comunicaciones. Entre los hechos denunciados figuran solicitudes para usar gastos reservados del Estado para financiar defensas penales, gestiones de honorarios a través de la presidencia de ENAP, intervención en nombramientos judiciales, pedidos de fallos favorables y solicitudes de interceptación telefónica contra dirigentes políticos de oposición.
A través de una declaración emitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores, el embajador lamentó sus dichos sobre la Comunidad Palestina, asegurando que “nunca fue mi ánimo ofender”.