El presidente José Antonio Kast abordó la reforma constitucional de seguridad propuesta por su Gobierno, calificándola de “no iliberal” y restando importancia a los cuestionamientos. En una entrevista con Radio Infinita, el mandatario defendió la iniciativa, argumentando la necesidad de contar con herramientas “mucho más fuertes para combatir al crimen organizado”. Anticipó que el proceso legislativo permitirá “perfeccionar un proyecto”.
Sobre las críticas que sugieren un excesivo poder presidencial, Kast negó esta premisa, explicando que la reforma constitucional se delimitará mediante una ley orgánica constitucional. Además, recordó la existencia del “recurso de amparo” y otras salvaguardas legales que actúan como control ex post ante cualquier vulneración de derechos.
“Yo creo que cualquier persona que pretenda dirigir el país tiene que ser muy responsable en las acciones que va a llevar adelante, porque acto seguido viene una acusación constitucional, alguna situación en tribunales. Aquí no estamos en una nación que aspire a ser como aquellas que entraron en algún tipo de régimen autoritario después de generar convenciones constituyentes”, afirmó el presidente.
En respuesta a las objeciones del senador y presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, quien calificó la reforma de “rayar en lo iliberal”, Kast sostuvo que “no es iliberal, pero es un debate legítimo”. Se mostró abierto a modificar el proyecto, señalando que “toda ley puede sufrir cambios y para eso está el Poder Legislativo” y concluyó con un “Yo no le veo mayor drama”.
El mandatario también se desmarcó de la etiqueta de iliberal, manifestando: “Para nada. Si fuera iliberal no estaría aquí. Los iliberales en general no van a los medios”. Comparó su actitud con la de otros presidentes que, a su juicio, se decían liberales pero evitaban el contacto con la prensa.
Desde el Ejecutivo, buscarán la aprobación de la reforma “paso a paso”, comprometiéndose a considerar los aportes de “distintas fuerzas políticas” y a revisar antecedentes de reformas constitucionales previas. Kast se abrió a modificar puntos específicos, como la extensión del Estado de Excepción que permitiría un período de 240 días sin aprobación congresual. Insistió en el control ex post: “Cualquiera que se pase de los límites o cualquiera que infrinja algún derecho, después va a ser juzgado”.